miércoles, 15 de febrero de 2012

¿Matrimonio o Unión?

Volvemos al mismo debate de siempre: ¿Una unión entre homosexuales es un matrimonio?

Pues hay muchas opiniones pero para entrar a ello primero voy a explicar la definición de dicha palabra.

-Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.-


Si el Partido Socialista hubiese sabido utilizar el castellano quizás esto hoy no sería un debate. Pero aún así como hay muchos que son de la opinión que la RAE no es una fuente de derecho pero yo hablaré claro y sincero:

-Un hombre y un hombre o una mujer y una mujer no es lo mismo que un hombre y una mujer, es una unión muy distinta, a ver si se entera ya España y todo el mundo, que no les estoy diciendo que por eso sean peores personas, tampoco les estoy diciendo que tengan menos derechos, no señores lo que les estoy diciendo es que todos somos personas, y como tales hemos de tener los mismos derechos. Pero cada cosa por su nombre.

Está demostrado que la homosexualidad no es una enfermedad, es algo natural, se manifiesta incluso en animales según fuentes científicas que no requiero en este momento, por lo que, seamos claros y realistas, si la unión de un hombre con otro tiene los mismos derechos o privilegios legales que los de un matrimonio, dará igual como diantres se llame.

Y finalmente repitiendo y dando énfasis, no es lo mismo un hombre y un hombre o una mujer y una mujer que un hombre y una mujer, por lo que dicho estado legal se ha de llamar de distinta forma, a si que, inventen un nombre o hagan lo que les de la real gana pero al igual que no es lo mismo un establo y una pocilga, no es lo mismo MATRIMONIO y una unión.


Sobre esto ya me encontré a un caballero que decía que en EEUU en los 60 dejaban montar a los negros en un autobús, qué más daba si era en la parte de atrás. Pero es que esto no tiene nada que ver, que algo se llame de una determinada forma no es ningún derecho a ver si la gente es capaz de darse cuenta de esta realidad.

Por lo que, amigos esto no es una cuestión de derechos es una cuestión de confusión de palabras que quede claro ya de una vez, que quede claro, ¡que llamarse matrimonio no es un derecho!

Un derecho, seas homosexual o heterosexual tener días de libranza a la muerte del familiar de tu cónyuge por ejemplo. Así que quede claro de una vez, los mismos derechos pero cada cosa por su nombre.


Reflexión: Aprendan a usar el vocabulario y saldremos de problemas de este tipo. Los primeros el PSOE con por ejemplo: Crisis, no des-aceleración.

Post publicado simultáneamente en el siguiente link: http://madelgad0.blogspot.com/2011/12/matrimonio-o-union.html

22 comentarios :

  1. Solo era cuestión de que unos colectivos (gays, lesbianas y progresía) le tocarán los coj.... a otro colectivo - especialmente - , los católicos y en general fastidiar a todo bicho viviente que gustara de respetar las cosas, las palabras y a las personas.

    ResponderEliminar
  2. Matrimonio con hijos.15 de febrero de 2012, 14:55

    Si algo se legisla exactamente igual, ya que se supone: tenemos los mismos derechos, por qué llamarlo diferente? Si las uniones son equivalentes, qué manía con llamarlo de otra manera!. Esto no sucede con ningún otro caso en legal, lo que se legisla de la misma manera, se llama de la misma manera, es simple y evita líos. Por ejemplo: un batido es un batido, y no se le cambia el nombre sea de fresa o de plátano. Lo entiendes mejor explicado con frutas?

    ResponderEliminar
  3. Además MATRIMONIO es un término que hace referencia directa al catolicismo.

    ResponderEliminar
  4. Uno que sabe escribir15 de febrero de 2012, 19:05

    EN ESTA PÁGINA SE CENSURAN COMENTARIOS QUE NO CONTIENEN NINGÚN INSULTO SOLO POR SER IDEOLÓGICAMENTE DIFERENTES. BRAVO POR UNA DERECHA DEMOCRÁTICA.

    ResponderEliminar
  5. Si se me reconoce un derecho me da igual si lo llaman moñigo o filiflús, lo que no haré será exigir que lo llamen 'comunión' o 'tora' o cualquier palabra que ha tenido su significado por siglos. Tenga o no tenga que ver conmigo esa palabra.

    ResponderEliminar
  6. Bueno, si como dice Madelgado la palabra matrimonio hace referencia directa al catolicismo... entonces...¿por que llamamos matrimonio a las uniones civiles entre heterosexuales?.. y no vale la respuesta "porque ha sido así toda la vida de Dios"

    ResponderEliminar
  7. Vayamos por partes. La palabra matrimonio no tiene ningún origen cristiano como he leído por ahí, ni religioso ni su etimología significa la unión entre un hombre y una mujer. La palabra matrimonio proviene de la palabra latina matrimoniun que significa condición de madre, oficio de madre, trabajo de madre.
    Ahora situémonos en la época romana en la que se creó esta palabra. El hombre era quien tenía la patria potestad y la mujer se limitaba a las tareas de la domus, el hogar, y cuidar de los hijos. Un hombre se casaba con una mujer para que ésta llevase la casa y criase a sus hijos. De ahí el origen de la palabra matrimonio, condición de madre. El hombre se comprometía con una mujer con la condición de madre, de matrimonio. No hay más, ni significados religiosos, ni morales. Era un época en la que el hombre mandaba sobre la mujer y esta se veía obligada a cuidar del hogar.
    Ahora bien. ¿Cuál es la palabra contraria a matrimonio? Patrimonio, del latín patrimonium. Condición de padre, es decir todo lo que el padre tenía. El pater familias no tenía capacidad de obrar, solamente capacidad juridica y su patrimonio eran sus bienes. La mujer no tenía derecho a tener patrimonio hasta pasados muchos años ya que la palabra etimológicamente lo dejaba bien claro: patrimonio-padre matrimonio-madre.

    ¿A dónde quiero llegar con todo estas historias de romanos? Pues veréis, ambas palabras que he definido siguen vigentes en la actualidad pero una de ellas ha evolucionado. Patrimonio sigue significando lo mismo pero ahora ya no es sólo el hombre quien tiene derecho a él, también la mujer. Ese derecho ha evolucionado para la igualdad entre las personas y por el bien de la sociedad.
    Matrimonio por su parte no ha evolucionado, la sociedad no acepta que dos personas del mismo sexo puedan contraer matrimonio en el año 2012. Y yo me pregunto ¿Por qué no? ¿Por qué dos personas del mismo sexo que se quieren no pueden tener la opción de contraer matrimonio? El resultado del matrimonio es la de casado y el estar casado no es un capricho, es un estado social, es un derecho, como el de soltero.

    El Derecho debe evolucionar, el Derecho no debe estancarse en una época. Durante la historia el Derecho ha evolucionado adaptándose a la sociedad del momento. Atrás quedan las decapitaciones o la horca. La mujer tiene derechos y un acceso al trabajo además de que todo el mundo con la mayoría de edad puede votar. La mismísima iglesia se ha adaptado a lo largo de la historia. Vivimos en un país de occidente, vivimos en un país democrático que mira por los derechos de los ciudadanos y por la igualdad en ambos sexos. Pensemos un poco, ahora hay millones de personas homosexuales en el mundo que luchan por el derecho a poder casarse y poder marcar en la casilla de cualquier formulario que su estado es casado. Y no se trata de un pequeño grupo de personas, se trata de millones de personas por todos los países del mundo. Ya no es una petición, es una necesidad, es un cambio que la sociedad debe asumir. Hace apenas setenta años, y vuelvo a mirar en la historia, Europa ardía en mitad de la Segunda guerra mundial. Hace setenta años, la edad de muchos de nuestros abuelos y padres. En ese tiempo Europa ha evolucionado, la sociedad ha evolucionado, el Derecho ha evolucionado; de la masacre en toda Europa, a una unión entre países con una moneda única y una libre circulación. Algo impensable en aquellos tiempos pero ahora somo un poco más iguales.

    Debería ser nuestra obligación poner sobre una mesa todo lo que la sociedad quiere y de ahí coger lo que realmente la sociedad necesita y con lo que cojamos evolucionar en Derecho, en sociedad y como a lo largo de la historia, en ser un poco más iguales.

    El Derecho debe permitir, nunca prohibir.

    ResponderEliminar
  8. D. Eloy totalmente de acuerdo con sus planteamientos históricos y sus alusiones a la cultura romana.
    Pero hay unos detalles que usted se salta. Primero en esa sociedad romana no se planteaban ni de lejos las uniones entre personas del mismo sexo y durante los mas de quince siglos que median desde la caída de ese imperio y nuestros días, no ha habido una sola sociedad o momento histórico (Edad Media, Renacimiento, etc,etc) donde esas parejas estubiesen aceptadas.
    Por lo tanto si durante más de dosmil años (al menos), el término matrimonio ha hecho alusión a la unión de dos cónyuges de distinto sexo y si ahora por mor de esa evolución en las libertades (a la que usted hace mención), dos personas del mismo sexo pueden unirse, habrá que acuñar un término nuevo a tan nueva situación.
    Por otro lado la inmensa mayoría de los homosexuales pretendían sólo, una equiparación en los derechos de sus parejas con los matrimonios.
    El añadir a la ley el derecho a ser llamados matrimonios sus uniones, no fué mas que una provocación torticera a sabiendas del efecto que produciría por parte de quien en ese momento legisló en esta materia.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  9. Todo esto a mí me parece más sencillo. Las palabras son de la gente, la gente crea el lenguaje independientemente de lo que diga la RAE, el BOE o la Iglesia. Haga lo que haga el gobierno éste o el que hizo la ley, yo nunca he oído a nadie de mi entorno que no diga que cuando un hombre está casado con otro hombre eso es un matrimonio. Ya, ya sé que hay gente que no le llama así, hay gente, pero mi percepción es que es muy poca. Con el tiempo, veremos si estoy o no equivocado, con el tiempo veremos como le llama la gente (dueña del lenguaje) a... a ...lo siento, pero no se me ocurre otra palabra: al matrimonio.

    ResponderEliminar
  10. los conceptos cambian, y podemos cambiar el diccionario. no estar anclados en el pasado. la homofobia no entra en la verdadera izquierda y este articulo es homofobo.

    ResponderEliminar
  11. Teniendo en cuenta que "Se contempla la adopción homoparental desde la regulación del matrimonio entre personas del mismo sexo en España. España fue el primer país que estableció la igualdad total en lo relativo a la adopción y matrimonio para las parejas del mismo sexo" y que "La Ley permite adoptar niños a la pareja de hecho de heterosexuales siempre que esta reúna los requisitos que la Comunidad Autónoma en la que resida exija para registrarse como pareja de hecho" resulta que en España solo pueden adoptar los matrimonios y parejas de hecho heterosexuales. Por lo tanto, si cambian el nombre, en el caso del matrimonio homosexual a unión, las parejas del mismo sexo pierden su derecho a adoptar.
    Conclusión: cuando dices que "Por lo que, amigos esto no es una cuestión de derechos es una cuestión de confusión de palabras que quede claro ya de una vez, que quede claro, ¡que llamarse matrimonio no es un derecho!" estás metiendo la pata hasta el fondo. Sí es una cuestión de derechos, sobre todo el derecho a adoptar, pero también el derecho a poder contraer matrimonio con la persona que amas.

    ResponderEliminar
  12. Por si no ha quedado claro cuando digo "en España solo pueden adoptar los matrimonios y parejas de hecho heterosexuales" matizo un poco más: en España solo pueden adoptar los matrimonios (heterosexuales y homosexuales) y las parejas de hecho heterosexuales.

    ResponderEliminar
  13. Necesitamos a un filólogo clásico para este debate. A ver, ejemplo: Si una mesa, es una mesa, no puedes decir que es una silla, ¿ok? Además, desde antes estaba lo que es "pareja de hecho" que los homosexuales desde siempre (si no me equivoco) tuvieron derecho a eso (o al menos desde que salieron del armario). La palabra MATRIMONIO viene del latín MATRIMONIUM, la cual proviene de MATREM (madre) y MONIUM (calidad de.) Esto quiere decir algo como "oficio de la madre". Y ya está! Para cosas así sirve el latín, aquella lengua que algunos dicen que está muerta, pero no lo está, simplemente la hablamos mal hoy en día.

    ResponderEliminar
  14. Una de los requisitos, entre muchos otros, del matrimonio es la procreación de la prole entre hombre y mujer, por eso mismo no se puede denominar matrimonio a la unión entre homosexuales. ¿Tienen el mismo derecho? Por supuesto, todos somos iguales y personas, pero no deben confundirse términos.

    ResponderEliminar
  15. Para aquellos que dicen que la denominación de matrimonio es aplicable a las uniones homosexuales, que sepan que en Derecho Comparado (Derecho de otros países) este tipo de uniones reciben el nombre de "unión civil", como en Francia o en Italia. Son muy pocos los países que utilizan la denominación "matrimonio", y se ha utilizado de forma política, como en nuestro país o en EEUU

    ResponderEliminar
  16. 1. O nos ponemos puristas y lo aceptamos o 2. nos ponemos a discriminar y lo aceptamos.

    1. Como bien dice un caballero por ahí arriba, matrimonio significa oficio o trabajo de madre. Por lo que ¿una pareja heterosexual casada y sin hijos, se puede llamar matrimonio?

    2. El derecho indica que no puede haber dos figuras jurídicas iguales (esto es, matrimonios homosexuales y heterosexuales con exactamente los mismos derechos) con nombres diferentes porque están tratando lo mismo, la unión legal de dos personas.

    Grosso modo se diría que la ley no permite ponerle otro nombre a esto a no ser que no implicara los mismos derechos, y esto es, discriminación. La otra opción es el purismo y llamar a todas las uniones, uniones, para que haya igualdad, no? Ahora vete a decirle a tu abuela que su matrimonio ahora es una unión porque lo otro es un término incorrecto...

    ResponderEliminar
  17. Señor krapman, la homosexualidad en la Edad Media y en el Renacimiento, tal y como dice usted, no estaba aceptada, pero que no se le llene la boca al decir que en ningun momnto de la historia ha sido aceptado...la historia empezo mucho antes que el nacimiento de cristo y por supuesto mucho antes de que los prejuecios religiosos entraran en la sociedad

    ResponderEliminar
  18. La homosexualidad SÍ es una enfermedad, y lo digo abiertamente, no me avergüenzo, yo he experimentado la bisexualidad... Y ahora más que nunca afirmo que es una enfermedad PSICOLÓGICA.
    Que los animales copulen con el primero que vean, da lo mismo, ellos son irracionales, los seres humanos somos superiores a ellos, compararlos sería un insulto.

    ResponderEliminar
  19. Este es un debate falso. Los homófobos no se oponen a la palabra matrimonio sino a los homosexuales en sí mismos por su condición sexual. El debate en torno a la palabra es un mero un intento de camuflar su vergonzante homofobia subyacente mediante retórica filolófica y leguleya en el seno de sociedades que ya no aceptan la homofobia indisimulada. Estos "filólogos" llevados a Irán estarían ahorcando gays en la plaza pública. No lo dudéis ni por un momento.

    ResponderEliminar
  20. Revisa la etimología antes que las definiciones de la RAE contextualizadas según las influencias sociales del momento. Y cuando lo hagas te planteo la siguiente cuestión ¿Entonces las parejas que no quieren o no pueden tener hijos no son matrimonio? (si revisas la historia encontrarás que la responsabilidad de la matrem no es ni mas ni menos que el cuidado de los hijos....

    ResponderEliminar
  21. La homosexualidad es una alteración psicológica. Se da en una determinada época de la infancia en la que el niño/a ha de identificarse con el progenitor de su mismo sexo. Si el niño/a no lo hace, y no se siente contento con sus órganos sexuales, se vuelve homosexual.

    Echo de menos una opinión sobre si los homosexuales deberían o no adoptar

    ResponderEliminar
  22. No discuto la existencia de animales homosexuales, no. Pero los animales, admitámoslo, también caen enfermos...
    Por otro lado, la comunidad cientifica y medica, se encuentra mundialmente dividida, respecto a si la homosexualidad es o no enfermedad. Numerosisimos tratados de medicina continúan presentando la homosexualidad como una patología y señores, si los entendidos poseen dudas, permitanme que yo también dude de la presunta normalidad...

    ResponderEliminar

Comenta con educación y respeto, a ti no te cuesta nada y no me obligarás a censurarte.