lunes, 5 de marzo de 2012

De “democracias” y “demócratas”.

La palabra democracia procede del griego y significa “Gobierno por el Pueblo” significando esto que la gestión pública debe adaptarse al pueblo y no al revés. Una vez aclarado esto podemos avanzar en lo que realmente es de mi interés en este pequeño ensayo.

En 1995. La unión parlamentaria reunió a expertos de varias regiones y disciplinas para elaborar unos estándares internacionales para la democracia. Basados en esto en 1997 se aprobó la Declaración Universal de la Democracia. Como ideal, la democracia tiene por objetivo proteger y fomentar los derechos fundamentales del individuo, fomentar la instauración de la justicia social y el desarrollo económico y social.



Basado en este pequeño pero a su vez amplio ideal me permito hacerme las siguientes preguntas ¿Por qué entonces los gobiernos democráticos en Occidente y especialmente en el continente americano permiten que se perpetúen las dictaduras? ¿Por qué los gobiernos a lo largo de la región de manera incoherente hablan de democracia y a su vez no se pronuncian cuando en Cuba después de más de medio siglo de régimen dictatorial se continúa llamando a Cuba un “país democrático”? ¿Por qué también Venezuela se ha encaminado en la ruta de una dictadura guiada por la ideología del régimen establecido por Fidel Castro en 1959? y no menos importante ¿Por qué la Organización de Estados Americanos de manera “inocente”, hace como que no ve y como que se deja engañar por parte de los gobiernos de estos países?

Hermanos Castro
Una democracia se basa en dos principios fundamentales: la participación y la responsabilidad. Donde todos tienen derecho a participar en los asuntos de la gestión publica. Ahora bien examinemos lo que esta sucediendo en las sociedades Cubana y Venezolana. En ellas no se permite la participación de los ciudadanos en los asuntos de la gestión pública. En cuba esto es un hecho consumado desde hace muchas décadas atrás. En Venezuela por su parte la situación se encamina hacia la conculcación de las libertades individuales concentrando toda la responsabilidad de la administración pública en manos del régimen chavista. A su vez, los problemas de salud del presidente Hugo Chávez, suman un nuevo problema a la democracia en Venezuela. Si el presidente Hugo Chávez no pudiese concluir su periodo de gobierno; ¿estarían dispuestos los chavistas a seguir el proceso democrático?

Un aspecto importantísimo dentro de las características de un gobierno democrático se encuentra la necesidad de instituciones que funciones adecuadamente y estén bien estructuradas. Esto no acontece en Cuba, aun y cuando la OEA pretenda hacerlo ver de esa manera; al igual que algunos gobiernos llamados democráticos legitiman un régimen dictatorial. Como sucedió últimamente con la visita de la Presidente de Brasil Dilma Rousseff. Ella con su sola presencia en la isla caribeña “legitima” un régimen dictatorial.

Dilma Rousseff en su visita a Cuba

Las instituciones a lo interior del gobierno de la Habana están en manos de un solo partido político, el partido de gobierno, el partido comunista cubano. Y en Venezuela las instituciones han sido usurpadas a fin de favorecer los intereses de Hugo Chávez, con la creación de leyes que en lugar de ampliar la democracia la disminuyen al grado de concentrar el poder en una sola persona; fin y objeto planificado por Hugo Chávez desde el inicio.  Aun con este sombrío panorama para los venezolanos con la elección de Henrique Capriles Radonski, como candidato único, de una oposición que hasta hace poco había estado fragmentada; tienen la esperanza de lograr un cambio. Un cambio que permita a Venezuela reconstruir su democracia.

En una Democracia es esencial la existencia de un parlamento en el que estén representadas todas las partes de la sociedad. Esto es algo que no acontece en Cuba desde hace muchas décadas atrás. Un parlamento que no representa a todos los sectores de una sociedad no puede llamarse democrático. Sin embargo se sigue diciendo que Cuba es una democracia. Así mismo se ha podido ver a lo largo de los años en el poder de Hugo Chávez como Venezuela, se deshace como un barco de papel sobre las aguas de los dictados del gobierno de la Habana seguidos al pie de la letra por el presidente venezolano.
Hugo Chávez
La democracia a su vez, y muy importante entenderlo sin ninguna interpretación, que es un principio internacional, aplicable a las organizaciones internacionales y a los estados en sus relaciones internacionales. Si es así, entonces, la OEA debería ser en esencia un órgano democrático, que protegiese y promoviera la democracia en el continente y en ella deberíamos ver muy bien ejemplificado el concepto democrático. Pero no sucede así, La OEA con José Miguel Insulza al frente ha demostrado ser un ente a favor de la disminución democrática en el continente.

Uno de los ejemplos más palpables de ello fue el apoyo brindado por Insulza a la Fallida cuarta urna promovida por el depuesto presidente de Honduras, José Manuel Zelaya. Para ello la OEA bajo el gobierno de Insulza apoyo las ambiciones de continuismo en el poder del nefasto ex presidente Zelaya. Brindando su apoyo político y observadores para un proceso ilegal. Insulza intervino en la política de una nación, pasando por sobre las leyes de un país y sin tener en consideración el estamento jurídico del mismo. Esto mismo hizo en Nicaragua al avalar un proceso electoral viciado. En Nicaragua la democracia ha sido herida de gravedad utilizado y manipulando la democracia para perpetuar un dictador en el poder.

Como se ha podido ver, la democracia no es lo que nos quiere vender la izquierda en América Latina ni lo que promueve y protege la OEA. La democracia es siempre un trabajo en marcha, un estado o condición constantemente perfeccionable; pero para ello debe fomentarse una cultura democrática por todos los medios que la educación tenga a su alcance para lograrlo. Así ciertas “demócratas” dejaran de promover algunas “democracias”.

@HenryZaa