sábado, 7 de abril de 2012

El escribidor en su laberinto


Post original de @procaviar, que podéis leer en: Catarsis y Harakiri

Mario Vargas Llosa, el prestigioso premio nobel de literatura peruana volvió a hacer noticia esta semana. No fue otro premio internacional, ni la promoción de otra novela suya, claro que no... Como siempre volvió a ser un tema del cual él sabe tanto como el que escribe sabe de física nuclear, el tema político. Es así que ante una reunión internacional de liberales, de manera solemne dijo su verdad: "El crecimiento económico de Perú fue recién a partir del 2001 con la Democracia".
Mario Vargas Llosa

Comprendemos que Mario Vargas Llosa sea un cuenta cuentos, un experto en ciencia ficción, un gurú de las novelas de intriga y suspenso, sin embargo Varguitas (como le decía cariñosamente su tía - esposa) parece que no solo escribe ciencia ficción, también la vive. Es que realmente es increíble como una persona a su edad, se niegue a ver lo evidente y siga construyendo un castillo de mentiras y falacias, en la cual parece él mismo se auto impone como el rey, el libertador, el paladín de la Democracia y los DDHH, un paladín aislado por cierto, el cual se ha ganado con justicia el odio de la mayoría de sus compatriotas.

Es que el Escribidor en verdad que es muy contradictorio en sus acciones y sus palabras. A nivel internacional se auto nombra liberal y condena a las dictaduras como las de Cuba y Corea del Norte, a nivel continental enfrenta a los "enemigos de la libertad" tales como Chávez, Morales o Correa. Sin embargo, en su propio país niega todos sus principios liberales y apoya a quien sea que esté en contra de su inventado archienemigo, su lucifer, su Satanás, la maldad encarnada, la bestia del apocalipsis, hablamos por supuesto de Alberto Fujimori.

¿Cuándo nació esta rivalidad a muerte entre ambos? Resulta que en 1990, mismo año en el que el terrorismo estaba a punto de tomar Lima y Perú estaba en la peor crisis económica de toda su historia. Al señor escribidor le engañaron que como era bonito, tenía un apellido famoso y era novelista reconocido podía ser presidente. Es así que partidos políticos caídos en desgracia y sin ninguna posibilidad de ganar, se unieron en un frankenstein llamado "FREDEMO" de ideología supuestamente liberal, aunque de liberal no tenía nada. Parte de ese monstro eran los partidos Acción Popular (del ex Presidente Belaunde) y el Partido Popular Cristiano. El primero, conocido por haber sido un partido de centro izquierda timorato y pusilánime cuando fue gobierno, que desarrolló medidas estatistas y socialistas, el segundo conocido por ser un partido de "pituquitos de Lima que ni conocían provincia" , es así que ambos partidos sumados a algunos amiguitos de Varguitas y uno que otro incauto emprendieron la aventura presidencial.

Tenían todo para ganar, una figura de prestigio internacional, el respaldo del 99% de medios de prensa, millonarios ingresos provenientes de empresarios que esperaban ser retribuidos para favores en el futuro, la ayuda de reconocidos expertos internacionales en tema de campaña política y sin embargo...... perdió. ¿Contra quien perdió? Contra un chinito de la esquina que se subía encima de su tractor en los pueblos jóvenes, un pobre diablo que un año antes soñaba solo con ser senador, un tipo sin casi apoyo económico ni político, y así... el gran escribidor, llamado por la historia a ser el paladín reformista de Perú perdió ante un desconocido.

Varguitas nunca se recuperó del duro golpe, se autoexilió en Europa (bueno en realidad, siempre vivía en Europa excepto cuando venía a vacacionar a Máncora o hacia campaña presidencial)... y desde ahí regresó para lo que siempre fue bueno, escribir ficción y mas ficción.

Dos años después, en 1992, Alberto Fujimori (el chinito de la esquina) al ver la situación de caos y ante la oposición radical a su gobierno en el Congreso dio el famoso autogolpe, sus objetivos prioritarios eran estabilizar la economía y derrotar totalmente el terrorismo. Esto fue la gota que colmó la paciencia del escribidor, del iluminado, del escogido, del mesías, del patrono por la libertad y la democracia, el cual sin que nadie se lo pidiera emprendió desde ese momento una campaña internacional contra Perú exigiendo "sanciones internacionales y bloqueo de Ayuda Económica" a ese miserable país subdesarrollado el cual no lo había escogido.

El escribidor continuó viviendo en Europa y desde ahí siguió vomitando todo su odio y frustración contra Perú y su gobierno, no importaba que el terrorismo fue vencido, no importaba que la economía fue restablecida y estaba en franco crecimiento, esas eran tonterías de los subdesarrollados, la sagrada Democracia, Partidocracia o Coimocracia había sido herida por el genocida dictador, y por lo tanto tenía que enfrentarlo... (Por supuesto, cómodamente desde su laptop en Madrid o Paris).

Años después luego de caído Fujimori y preso en Perú , el escribidor aún no estaba satisfecho, seguía vomitando su odio ante el rival de su vida, satanizando siempre todo lo que sucedió en los 90s por supuesto sin nunca reconocer un logro. Muchos años después, en el año 2011 en plenas elecciones presidenciales el escribidor volvió a ver en peligro su país. No puede ser! ¡La mafia regresa! ¡La dictadura otra vez! ¡No podemos dejar que estos cholitos ignorantes vuelvan a joder mi país, mi reino, no puede ser! ¡Tengo que emprender otra vez mi papel en la historia, la del cruzado, del paladín infalible y omnipotente que con su espada de la verdad ilumine al subdesarrollado pueblo peruano! Es así como Varguitas, el marqués de la real cojudés (como lo dijo acertadamente un columnista venezolano, burlándose de su título real de marqués español), regresó a su virreinato a imponer su voluntad.

Es así que vergonzosamente ignorando sus principios "liberales" de los que hacía gala en todo el mundo, hizo campaña y santificó a un militar golpista y acusado de violador de DDHH y asesino de policía, para que venza en elecciones a la representación de su archirrival demoniaco, Keiko Fujimori, la hija de Alberto Fujimori. De esta manera Varguitas hizo campaña por el candidato más antiliberal, autoritario, militarista y socialista de todos, solo nuevamente por su odio visceral al chinito de la esquina.

Al año siguiente en un evento liberal en Lima organizado por Alejandro Toledo (el famoso sano y sagrado), el estimado Vargas Llosa regresó a sus andadas declarando que en los 90s Perú no hizo ninguna mejora en su economía, y que recién comenzó a crecer a partir del 2001, tamaña estupidez solo puede entrar en un corazón resentido y un cerebro cegado, pero en fin, lo dijo. Y otra vez Varguitas, el escribidor, el marqués de la real cojudes, el nobel, el experto en ciencia ficción regresó al papel que la historia peruana le dio... el del triste pobre diablo que nunca perdonó que le hubiera ganado el chinito de la esquina su camino a la Presidencia Peruana.

Ay, Varguitas, Varguitas... Has logrado que la mayoría del país se burle de tus tonterías otra vez. Ay Varguitas, Varguitas... la ciencia ficción es buena para leerla o para escribirla, pero no sirve para interpretar la realidad. Por último Varguitas, ya nada tuyo nos sorprende. Por favor, regresa a Madrid o Paris, gana otro premio internacional, escribe otra novela ... pero por favor ya deja de jodernos a la vida a los que decidimos quedarnos en ese país al cual tu odias y desprecias en el fondo, ese país que a pesar de todo sigue en pie y creciendo , ese país llamado Perú.

Varguitas, siempre viviendo en su mundo de ilusión y fantasía, en su universo creado por él mismo, el de la Ciencia Ficción. Cómo dijo alguien muy sabio: "Toda su vida escribió cuentos, no esperen que a estas alturas deje de hacerlo"


NOTA IMPORTANTE:

El término "Marqués de la Real Cojudés" no fue creado por el que escribe sino por el venezolano Antonio A. Herrera- Vaillant en un artículo para el Diario Universal. El término nació como ironía ante el título de nobleza española que el Rey de España regaló a Mario Vargas Llosa en febrero del año 2011. Enwikipedia hay mas información sobre el tema.