jueves, 3 de mayo de 2012

La otra izquierda


Si algo he aprendido a lo largo de la vida, es que nada es enteramente blanco o negro, malo o bueno. Solo los extremos lo son.

La moderación, es lo único que tenemos para poder convivir sin renunciar a nuestros ideales.

Trabajar para hacer posible el entendimiento, es la base para que una sociedad funcione y esa debe ser la meta de cada uno de sus miembros.

Desechar aquello que nos distancia y potenciar lo que nos une, es el secreto de la convivencia, no debemos olvidar la máxima que dice, Un buen acuerdo es aquel que no deja totalmente satisfecha a ninguna de las partes.



Con solo  mirar a nuestro alrededor, vemos ejemplos de grupos que están en los extremos, y alguno, en el extremo del extremo.    

Los fundamentalismos, si es que alguna vez han tenido razón de ser, estaban mas o menos justificados en los tiempos, en que los pueblos no tenían conocimiento ni siquiera de oídas, de la existencia de otros, con los que no tenían ninguna, o pocas posibilidades de establecer un destino común.

La escasa cultura y por tanto la posibilidad de desarrollo del intelecto del individuo como tal, estaba al alcance de unos pocos, y por tanto el resto era presa fácil para ser manejada y utilizada, en beneficio de los que manejaban el cotarro.

A mi modesto entender, la izquierda española, que habla de terceras republicas, reparto de tierras y otros cantos de Sirena, llamando a la crispación y al enfrentamiento, tiene muy poco o nada de Democrática.
Cartel de IU
Alguien tendría que decirles, que estamos en el siglo XXI.

A esta izquierda, lo único que le preocupa de la formación de los niños, que el día de mañana tendrán que dirigir  este gran país que es España, estudien Educación de la Ciudadanía, que es un manual de adoctrinamiento sectario, disfrazado de asignatura necesaria.

Que permite que pasen de curso, prácticamente por asistir, sin exigir que demuestren que han asimilado, las materias impartidas. Premiando por igual al que se esfuerza y al que no.

Cuando lo razonable seria enseñarlos a ser respetuosos con las ideas de los demás o dejar que el tiempo que invierten en machacarse el cerebro, lo dediquen a jugar, como niños que son.

Que llaman a los componentes de la sociedad, Ciudadanos y Ciudadanas, cuando en realidad los utilizan como súbditos al servicio de sus intereses, es un claro ejemplo de extremismo, desmesurado, intolerante y desfasado  en el tiempo, que lejos de ser progresista, como pregonan, es retrogrado e inmovilista.
                                             
En la actualidad, no tenemos limitaciones para conectar  con personas, de otras ideas, credos y costumbres, enriquecernos con sus conocimientos

Es absurdo que nos dejemos masificar. Yo al menos me niego a seguir ciegamente nada que no este de acuerdo con mis propias ideas, lo diga quien lo diga.

Yo tengo mis propios principios y mis propios valores y quien respete eso, puede contar conmigo para tirar del carro en el que todos estamos subidos, y soy el único que puede decidir tirar, después de oír las razones que aconsejan que lo haga.

Por encima de mi libre pensamiento, solo está Dios, y si sigo sus mandamientos, no es por imposición, sino por propio convencimiento de que son, buenos para mi y mis semejantes.

Respeto a aquellos que por si mismos lleguen a conclusiones diferentes a las mías, así como no entiendo que nadie permita, que le llenen el cerebro de doctrinas intransigentes.

A los que así lo permiten, quizás por que es más fácil que te lo den hecho, sin que te tengas que molestarte en pensar, les diría que si deciden tirar de algún carro, son libres de hacerlo. Pero que no permitan que les pongan unas orejeras para evitar que puedan ver algo diferente al camino que el cochero les indica, por que si así lo hace, si en algún momento se le ocurre un camino alternativo, lo único que conseguirán, será, una buena tanda de latigazos.

A esta izquierda, que vomita sapos y culebras cada vez que habla, que quieren ganar en la guerrilla callejera, lo que han perdido en las urnas, y aun así se llaman demócratas le importa tres puñetas, que los ciudadanos, no estén preparados para desarrollarse como personas, con cerebro y que sepan usarlo para ver claramente, donde esta la verdad de las cosas.
Disturbios de la izquierda
A ellos lo que les interesa es una masa de gente a la que poder manipular, engañar y explotar, en su propio beneficio, a la que dar pitos y pancartas, o antorchas si hubiera que volver a quemar Iglesias, que de todo hay en sus mentes enfermas.

Algunos tendrían verdaderos orgasmos, si pudieran viajar en el tiempo y verse en el circo Romano, para gritar como energúmenos viendo como unos cuantos leones dan cuenta de los malvados cristianos.

Sin embargo estoy convencido, que esta no es la verdadera Izquierda, estos son unos suplantadores que solo representan a unos pocos.

Me consta que son más los que apuestan por una Izquierda democrática, y dialogante, que se sienten Españoles y están orgullosos de serlo.

La Democracia es pluralidad, y necesita de una Izquierda de esas características, para enriquecerse y dar un mejor servicio a esta Nación.

Deseo sinceramente que los que así piensan, den los pasos necesarios para echar de sus poltronas, a los que ahora se presentan,  como los portadores de unos ideales, que no les corresponden.