lunes, 7 de mayo de 2012

¿Qué estamos haciendo mal?

Lo que hoy vengo a hacer no es más que una de mis críticas, esta vez, se la dirijo a lo que queda hoy de lo conocido como sociedad.

Es triste por no decir lamentable como el devenir del hombre, nos ha hecho avanzar en muchos campos pero a la vez, deshumanizarnos en otros tantos.
Resulta paradójico como un hombre que hoy por hoy es capaz de compartir información con todo el mundo en cuestión de minutos, (por poner un ejemplo) ha podido perder tantos valores.

Quizás me vayan a llamar exagerado, pero lo que hoy manifiesto no es otra cosa que temor, temor sobre qué será de esto. Pues, cada día al cruzar las puertas del lugar donde estudio, pienso: -¿Qué hemos hecho mal?

Digo hecho, pues si hablase solo de un caso individual, quizás sería problema de dicho sujeto, pero, tantos casos no pueden ser una coincidencia sino un motivo común.


Yo me pregunto dónde han quedado los valores con los que al menos a mí me educaron. Donde han quedado valores como la familia, el respeto a los mayores, ser agradecido, humilde…

¿Dónde, dónde han quedado estas enseñanzas, estos valores naturales de la ética, de la educación?

Parece que han muerto, o que al menos van de camino de la muerte.

¿Y cuál es el problema, cual es el foco de la plaga? Sinceramente no lo sé con seguridad, pero quizás la “facilidad” es lo que crea el rechazo.

Yo recuerdo el día que me regalaron mi primera bicicleta, una BH de esas con el manillar curvado, color rojo, la típica de la época de los setenta, y que hoy solo llevan nuestros mayores.

Aquella bicicleta me abrió un mundo, pues entonces sabías valorar las cosas, sabías conformarte con lo poco, pues lo poco, a veces resultaba ser mucho para un inocente niño.

El problema de hoy es que esta inocencia ha desaparecido. Nos hemos hundido en este mundo de loco mercado, en este mundo de loca tecnología que no para de moverse, y la mayoría de la juventud,  al nacer ya con ciertas cosas adquiridas, no aprenden a valorar el esfuerzo que realmente conlleva el obtenerlas,  no aprenden a agradecer. 

Pues díganme amigos: -¿Qué niño no tiene hoy una videoconsola, una bicicleta, o un ordenador, o más de tres pares de zapatillas? Creo que están contados.
La deshumanización de la que hablaba viene en parte a causa de este mundo que quiere romper con la auténtica esencia, con la autentica libertad, y con la autentica naturaleza del hombre.

Hace poco preguntaba yo a un niño: -¿Ya no jugáis ni a las canicas, ni a las chapas o cosas así? A lo que ese pobrecillo inocente, víctima de esta sociedad de patanes respondió: -Eso está ya pasado de moda, mola más la “play-station”.

 ¿Qué os parece? ¿Triste, verdad? Al menos a mi así me lo parece.
Y, ¿saben que es lo que realmente me duele? Que mucha culpa es de sus progenitores. Aunque no solo son los únicos, pues a pesar de mi corta edad, el gran cambio, y el gran acercamiento a este abismo de deshumanización, de alienación, de egoísmo y de futurización (Refiriéndome al mundo tecnológico), empezó no hará más de diez o quince años. Yo recuerdo cuando era un chiquillo, que en la tele ponían Oliver y Benji, Marco, Heidi, etc. Es decir, series con valores, con enseñanzas sobre la vida. En cambio hoy, hay series que lo mínimo que hacen es atontar a los muchachos mediante una realidad falsa, estúpida, absurda y carente de enseñanzas morales.

Por lo cual, volviendo al principio, tanto como avanzamos para unas cosas, y tanto retrocedemos para otras…

Mi conclusión es la siguiente: Como no se enseñe a valorar el esfuerzo que cuesta conseguir las cosas, como no se enseñe una educación basada en el respeto y la humildad, cada vez serán más los que no se levanten del autobús, o del metro para dejar sentarse a un anciano, cada vez serán más los que tirarán papeleras al suelo, cada vez serán más los que no respeten a sus progenitores por no decir a los mayores. …etc.

Amigos para hacer una sociedad mejor, hay que educar mejor.

Pues, yo quiero un mejor mundo, un mejor porvenir, y esto solo se consigue con una conciencia que independientemente de la ideología se centre en lo común, en lo coherente, y lo que siempre ha sido bueno pues, si algo ha sido bueno ¿por qué se ha de cambiar?

Aprendamos de la historia, aprendamos de lo bueno y de lo malo, que lo bueno se mantenga y que lo malo, no vuelvan a suceder.


Post escrito por @madelgadoesp que puedes leer en http://madelgad0.blogspot.com.es/