viernes, 13 de julio de 2012

Nos lo han vuelto a matar


Triste destino los que olvidan tan pronto. 

Creo que somos muchos españoles los que no podemos olvidar que estábamos haciendo aquel día 12 de julio de 1997, cuando escuchamos en la radio que "nos lo habían matado". Si, porque Miguel Ángel Blanco pasó a ser, durante esos dos días que duró su secuestro, hermano, amigo e hijo. Su asesinato atroz, que era aun más cruel si cabe por las horas que pasamos todos pendientes de una ejecución lenta, hizo que muchas conciencias se removieran ese día. Ya nos vale a la sociedad española, que nos tengan que matar a alguien, que tenga que ocurrir una desgracia para mover las conciencias de todos.


De esto saben muchos los que han vivido con un uniforme a cuestas toda su vida, sobre todo las familias que dejaban en casa cuando se iban a trabajar. Ese "algo habrá hecho" o "es Militar o Guardia Civil", le daban a la sociedad una excusa para mirar hacía otro lado. Pero la pandilla de criminales no hacía discriminación alguna, a no ser que partidos como Izquierda Republicana de Cataluña, pactara con ellos no atentar en aquella provincia.


Tras la ejecución de Miguel Ángel todo cambió,  la gente no tenía miedo, los buenos españoles vascos se presentaron delante de los locales de los criminales y aquellos que les daban sustento para llamarles asesinos a la cara, la gente no tenía miedo a salir por su pueblo y enfrentarse aquellos que defendían el terror y el asesinato en masas. Pero todo cambio....

¿QUE NOS HA PASADO? La respuesta es fácil. Hubo un Presidente de Gobierno, hubo un Partido político, que quiso colocarse una medalla, que quiso pasar a la posteridad haciendo algo "grande", pero que por desgracia para España, pasará como aquel que les volvió abrir la puerta a que los criminales se envalentonaran, aquel que les volvió a meter en las instituciones y aquel que nos llevo a la peor de las crisis económicas y sociales de nuestra España querida. Ese, que no es otro que Rodriguez Zapatero, puso sobre la mesa, la llave para que ahora las victimas tengan que volver a sus casas, para que el terror vuelva a estar en los pueblos y ciudades vascas, donde no se puede hablar en libertad porque no solo te amenazan verbalmente, como ya hemos visto estos días, sino que te hacen la vida imposible.

España, el resto de España, se ha vuelvo a olvidar de todos aquellos que se levantan todas las mañanas y que viven con los voceros de los asesinos a su lado, que ahora van con la cabeza muy alta y que siguen amenazando y empujando para que tengan que salir de sus pueblos las enormes cantidades de personas que no se resignan a estar calladas. 

Nos lo han vuelto asesinar, nos han matado de nuevo a Miguel Ángel Blanco.