lunes, 19 de noviembre de 2012

La avaricia rompe el saco


Cuando un banco o caja de ahorros pone en marcha un embargo, los gastos que genera son cuantiosos: a saber juzgado, abogado, procurador y el tiempo que es primordial hasta que se materializa el embargo  y desahucio.

Cuando termina este proceso el banco se encuentra con un piso vacío,  el descrédito de todo el mundo por preferir quedarse con el piso y  lo pagado anteriormente por el hipotecado que negociar nada con el mismo. No sería mejor llegar a un acuerdo con el  embargado y realizar un alquiler  social, bien para esta persona  que puede seguir viviendo en su hogar con su familia y bien para el banco  que aun que sea poco no deja de percibir un dinero y ya vendrán tiempos mejores, de este modo no se generan gastos ni para unos ni para otros.

Lo que todo el mundo sabe es que cuando se formaliza una   hace una hipoteca con un banco o caja de ahorros las primeras amortizaciones son de un 70% de intereses y el restante de la amortización real cuando han pasado unos años, has pagado más de intereses que de amortización. Y a partir de entonces baja paulatinamente el pago de intereses y sube la amortización real del piso.



Hasta ahora los bancos han preferido embargar y quedarse con el piso y lo cobrado y encima el deudor les sigue debiendo dinero, a esto le llamo avaricia y el castigo que ahora tienen un montón de pisos embargados y no saben qué hacer con ellos.  En estos últimos años se han producido unos 390.000 embargos más o menos, si en vez de hacer este procedimiento de embargo y desahucio hubieran negociado un alquiler social de 250 euros al mes   los bancos  y cajas hubieran ingresado 98 millones de euros todos los meses sin los problemas que estos procedimientos ocasionan se hubieran evitados los suicidios el  dolor de tantas familias el verse en la calle.

Pienso que es una solución buena para todos

Juan José de Fernando Viela
@juan22jose