miércoles, 7 de noviembre de 2012

La Bandera Nacional


A menudo los guarros, perroflautas, progres y pseudopatriotas hablan sin tener ni puta idea de nada, pero hay en algo que carecen totalmente de conocimiento, es sobre los símbolos de nuestra patria, éstos usarán fácilmente y sin ningún tipo de problemas los términos de “fascista” y “franquista” para todo aquello que les moleste o simplemente no les guste. Pero si hay algo en concreto sobre lo que vuelvan toda su ira y sus mentiras, en sobre la bandera Nacional que nos representa a más de 46 millones de Españoles.

Gracias a Dios, esto tiene fácil respuesta, dado que el Artículo 4 de la Constitución en su apartado primero, dice lo siguiente:

“La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas”.

Con este artículo,  no hacen falta más argumentos para contrarrestar los ataques de los pseudodemócratas sino que además les dejes fuera juego al mostrarles que realmente son ellos los calificativos que ellos dicen.

Por si no lo has entendido bien, os aclaramos conceptos:



Bandera Inconstitucional (Bandera Republicana),  es contraria a la constitución. 



Bandera Constitucional (Águila) cumple con el artículo 4 de  la Constitución, puesto que lleva 2 franjas rojas y una amarilla, siendo ésta de doble anchura.



Bandera Constitucional (Normal) del mismo modo que la anterior.


¿Por qué es Constitucional la del Águila de San Juán?

La bandera del Águila de San Juan, es constitucional porque cumple con los requisitos marcados por la Constitución, el 5 de Octubre de 1981 se retira de la Bandera Nacional porque el Águila, es un símbolo religioso que representa a Juan y en la Constitución el Estado se declara aconfesional, es decir, la Constitución se juro bajo esta bandera y se mantuvo la misma durante 3 años como bandera oficial del país.

A partir de ahora, si tienes una bandera de estas características en casa, no te avergüences, sácala de casa, cuentas con argumentos suficientes para contrarrestar a aquellos que te llamarán “fascistas”, “franquista” o similares.