viernes, 2 de noviembre de 2012

La moral de la izquierda

Hay cosas paradójicas en este mundo. Quién lo duda. Pero algunas exceden lo paradójico para caer en lo ridículo. Ese es el caso de la izquierda cuando pretende erigirse en el sector de la política que administra la moral. Cualquiera que conoce la historia nacional y mundial (no son los jóvenes, obviamente) no puede menos que indignarse cuando un izquierdista se presenta como defensor de la moral y de la ética. No importa cuál formato de izquierdista sea. Puede ser un rojo cavernario, un progresista discursivo, un santo caviar, o alguna de esas hueveras académicas que hoy se sienten representantes de una nueva izquierda. 

Pongamos las cosas en perspectiva. Para empezar la izquierda tiene el tenebroso récord mundial de cien millones de muertos a causa de sus nobles acciones, y seguimos contando. De izquierda son los más grandes criminales de la historia, empezando por Stalin y Mao y terminando por Abimael Guzmán. Todos ellos seguían la biblia del marxismo en sus diferentes versiones. Y hoy todavía siguen a Marx o al menos razonan sobre la base del esquema ideológico e interpretativo que Marx les dejó. No han aprendido nada.

La izquierda se pretende representante de la ética y la moral porque dice preocuparse por los pobres. Pero quienes han generado la mayor pobreza en el mundo han sido los gobiernos de izquierda. Hoy mismo se mueren de hambre millones de norcoreanos mientras los tiranos que la gobiernan gastan millones en sus juguetes balísticos para amenazar a sus vecinos. Más cerca tenemos a los miserables cubanos que deben hacer colas enormes para recibir su cada vez más escuálida ración de productos básicos, y hacer luego magia para que el jabón les dure todo el mes. Hemos llegado a leer a angustiadas blogueras cubanas quejándose de la falta de toallas higiénicas en la isla y denunciando el desinterés del Estado por atender esta acuciante necesidad femenina.


La izquierda dice defender la ética y la moral de la política, pero cuando llegan al poder son los gobiernos más despóticos, tiranos y corruptos, tal como se aprecia hoy en Venezuela y Argentina, para no hacer más larga la lista. Dicen respetar los derechos humanos pero son los primeros en atropellar el derecho más elemental de todos que es el derecho a la propiedad y a la libertad de expresión, como se aprecia en los países vecinos que están a cargo de algún delirante de izquierda. 

La izquierda entiende la moral como un arma que se emplea para juzgar a sus enemigos pero no como una guía de conducta propia; entiende la ética como una carta comodín para ser arrojada en el momento preciso en que requiere darle vuelta a la situación, convirtiendo el robo y el despojo en actos de justicia popular, el chantaje y la extorsión en actos de valentía y coraje, el atropello en reivindicación, y la censura en protección del público. Han convertido la justicia en venganza y negocio, y manipulan el concepto de derechos humanos para defender a terroristas. Esa es la moral de izquierda.

La ética y la moral de izquierda les hace practicar la generosidad, el altruismo y la filantropía pero con el dinero público, los lleva a convertir al Estado en beneficencia y agencia de empleos; los conduce a fabricar leyes impositivas pretendiendo igualar a todos en la miseria y leyes controlistas que eliminan la libertad esencial de las personas, especialmente de los más emprendedores, obligando a todos a mantenerse en la miseria en espera de la ayuda del Estado.

La ética y la moral de izquierda condena al que tiene éxito y califica de explotador al empresario, emprende cruzadas contra la inversión que genera empleo y prefiere mantener a la población en la adoración del medio ambiente y en la miseria prolongada. La ética de izquierda es una fábrica de mentiras y medias verdades. La moral aplastante de izquierda condena a todos a tener que soportar sus majaderías, bravatas, marchas, tomas de carretera, asaltos a instalaciones mineras y aeropuertos, pedradas, pintarrajeadas e insultos.

Por todo esto me pregunto si la locura ha dejado de ser diagnosticada, si el manicomio ha derrumbado sus paredes o la especie humana se dirige a la perversión mental que conduce a la más irremediable estupidez. Yo al menos, declaro que no soy de izquierda, ni me interesa serlo.

Post original de @blogcyh, puedes leerlo en catarsisyharakiri.blogspot.com.es 

6 comentarios :

  1. De hecho su único logro es haber conseguido dominar la Propaganda mucho mejor que los nazis que, por la denominación de sus siglas, tambien eran socialistas, por lo tanto otra paradoja más que unir al listado. Lo que pasa es que el pobre es iletrado y prefiere que la izquierda le venda ilusiones para que ponga el culo a que la derecha le lea las verdades con el que podrán curárselo...

    Un saludazo.

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  2. Esta página debería llamarse el verdadero republicano.
    En mi opinión estoy desacuerdo con la mayoría del artículo, pero no habla de la otra elite, la empresarial, esa elite que tiene al hombre como mercancía que solo le genere plusvalía. Se les olvida acaso que el capital mata a personas de hambre cada segundo?? Que ahora con esa economía financiera el sueño del hombre común ahora vale es mierda. El estilo de vida de mis abuelos ahora es un sueño gracias a los patrones de consumo que su adorado capital nos indujo. Ustedes critican es al estado no a la izquierda. La izquierda es solidaridad, responsabilidad ,humanismo ,libertad.

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  3. Ulises,...no fumes mas...y veras la realidad,tal y como es,no como te imaginas que podria ser...

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  4. ¿"El capital mata personas..."?. Que harto me tenéis con todas esas frases fotocopiadas que nada dicen. ¿"Elite empresarial"?, si llamamos empresarios al tendero y a Bill Gates pasando por el que empezó solo y ahora tiene 15 empleados... nada, no significa nada, no vale nada, no sirve para nada. ¿"Economía financiera"?, el mundo es y ha sido eso. Y lo será siempre porque no puede ser otra cosa. Querrás decir, quizá, LOS LADRONES de todo tipo en esa E.F. y en cualquier sitio, léase 'políticos', 'sindicatos', 'jueces', 'periodistas',... ¿¡PATRONES DE CONSUMO!?, como si alguno de vosotros, salvamundos, diera ejemplo con su modo de vida. Al menos el consumo es libre y lo ejercemos cada uno según nuestro criterio. Nuestro Estado y toda nuestra nación es izquierda desde 1978 y nosotros, tus abuelos o hijos de tus abuelos añoramos AQUELLO, aquella solidaridad, responsabilidad, humanismo y LIBERTAD. Sí, para lo importante, PARA HACER NUESTRA VIDA, eramos mucho más libres que a partir de 1978. Hoy ya ni te cuento.

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  5. A día de hoy en España es un chollo ser de izquierdas, puedes mentir, robar e incluso poner bombas, que no va pasar nada, pues esta bien visto, 40 años de socialismo nos han traido a esta situación. Hoy por ejemplo en la puerta de mi instituto (público) habia un grupo de personas de UGT y CCOO con camisetas con el lema " escuela pública para todos " para ellos todos son únicamente los socialistas, pidiendo firmas a niños de 13 años contra la ley wert, algo penoso, pero no pasa nada porque son de izquierdas.. Pues no señores ni la educación pública es de izquierdas como pretendeis, ni la izquierda puede dar lecciones de moral.

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  6. La primera patraña es meter en el mismo saco a toda la izquierda. Basura de panfleto.

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