viernes, 11 de enero de 2013

Aguantando paridas progres

Artículo original de @georgeorwell67 puedes leerlo en http://georgeorwell67.blogspot.com.es

Es patético ver a un progre defender el actual sistema educativo. Se cargaron hace 22 años la educación y aún tienen la desvergüenza de achacárselo a Franco. 

Es vergonzoso verle hablar sobre terrorismo. Las arcadas son inevitables y te preguntas como ha podido esa persona decente que conoces casi desde que nació, justificar a unos asesinos para tratar de dejar en buen lugar a sus ineptos líderes. 

Es lastimoso escucharles decir que, total, no hay tanta diferencia entre ahora y la factura del súper de hace 5 o 6 años. Aparte, notas un ligero hervor en la sangre… 

Es penoso verle justificar la creciente violencia callejera fruto de la inmigración descontrolada, incluso la que sufre él mismo, cuando no sus vecinos y amigos, escudándose en que los españoles también delinquen. 

Es muy triste verle defender unas posturas nazionanistas salvajes que no hace ni 8 años encontraba extremas y que ahora dice son una opción más que hay que respetar, alentar y apoyar, aun a costa de dar protagonismo a tendencias que no obtuvieron su representatividad en el voto de la ciudadanía y a las que se “regalan” puestos clave en determinados despachos, prostituyendo la democracia y dando representatividad legal a quien no le corresponde.


Como estos anteriores podría poner mil ejemplos más que ilustrarían mi post de hoy. Y todos tenemos la culpa de que se haya llegado a este extremo. Encima de que ellos y sólo ellos, pues ha sido bajo sus corruptos gobiernos cuando se han tomado la mayor parte de las decisiones que han acabado de destrozar este país, encima de que sus estupideces las pagamos todos, encima, hay que aguantarles sus cursilerías. 

La culpa es nuestra. Por tragar con tanta #giliprogrez

Ha llegado el momento de que empecemos a llamar a las cosas por su nombre. Ya vemos donde nos ha llevado tanta tontería. 

Ahora, se ha puesto de moda felicitar el Sosticio de Invierno (no es broma)...

Pues bien, quiero que algunos vayan enterándose de que es intolerable, inaguantable, insoportable y no lo voy a permitir. Al imbécil progre de turno, que se me descuelgue con la sonrisa más estúpida que tiene, rebuznándome un: ¡Feliz Solsticio de Invierno! lo puedo enviar a lugares nada agradables...

Lo siento, pero es que hay que ser gilipollas, memo y bobo. Y eso, no...