miércoles, 12 de junio de 2013

El Islam, bomba de relojería para Occidente

Los países occidentales, las naciones más libres, desarrolladas y prósperas de todo el Orbe, de tradición judeo-cristiana, en dónde la vida, la libertad, los derechos humanos son sagrados, en dónde el avance en libertades civiles ha sido imparable durante los últimos 200 años, se enfrentan a un nuevo desafío.

 El islam, la religión creada en Medina en el siglo VII d.C. por el profeta Mahoma, la religión que habitó en nuestro país durante 8 siglos, se cierne como una amenaza sobre nuestro mundo occidental. La religión mahometana es en gran medida incompatible con el mundo libre en el que vivimos. La Sharia, su código de conducta, que regula todos los aspectos de la vida de los musulmanes, atenta contra numerosos derechos humanos y es en especial implacable con la mujer musulmana, a la que en la práctica convierte en una esclava de su marido, que puede llegar hasta arrebatar la vida a su esposa, amparado en la ley islámica.

Así es como las torturas, las violaciones y las ablaciones son habituales para las mujeres en el mundo islámico, debiendo ellas sufrir tamaño infierno. La Sharia también contempla castigos inhumanos propios del siglo X (Latigazos, lapidación…), hace dificilísimo que en las zonas de dominio musulmán otra persona pueda expresar libremente una fe religiosa que no sea la musulmana y vivir de acuerdo a sus creencias.

Además, veta la opción de que esa persona pueda hacer proselitismo con su fe, discrimina brutalmente a la mujer (A parte de la violencia ejercida sobre ella, le obliga a ir cubierta por la calle con distintas prendas para tapar su cara y que no pueda ser observada por otros hombres), etc...


Debido a la inmigración en Europa cada vez hay más musulmanes, esas personas que viven bajo tan terribles reglas. Los musulmanes en los países Europeos no se integran en las costumbres locales, ni las respetan, y siguen con sus terribles hábitos adquiridos en sus países de origen. Por ejemplo, la presión de musulmanes para que en localidades de Holanda y Dinamarca no se ponga el tradicional árbol de Navidad Cristiano. No sólo es que no se adaptan, es que encima pretenden que nosotros cambiemos nuestros hábitos.

Esto es a todas luces intolerable, y demuestra que el multiculturalismo, al menos con las personas de origen musulmán, ha fracasado. Ellos poco a poco, gracias a la inmigración a y a su altísima tasa de natalidad (Que duplica y hasta llega a cuadriplicar a la tasa de natalidad de los nativos) son cada vez más numerosos y en barrios de Rotterdam o Copenhague, donde son mayoría, ya directamente aplican la Sharia, no se atienen a las leyes del país y viven en su particular Bagdag sólo que en el norte de Europa.

Es un problema gravísimo, que estas personas  con una religión totalitaria que no respeta absolutamente nada, se asienten cual caballo de Troya dentro de nuestra Europa. Por no hablar del terrorismo islámico que tiene al mundo vilo desde el infausto 11S, con el objetivo de atemorizar a Occidente y de unir a todos los musulmanes en la guerra santa frente a los " infieles " (Los no musulmanes). Recordemos que uno de las preceptos más importantes del islam, es la Yihad, séase, extender la guerra santa contra todo aquel que no sea musulmán (Cristianos, Judíos, etc…) para lograr su sumisión.


Como vemos, el islam es una religión violenta y totalitaria, a diferencia del Pacífico cristianismo. Esperemos que los políticos reflexionen y vean el tremendo peligro que para nuestras naciones trae la amenaza islámica, y comiencen a vetar que estas personas se puedan instalar en Occidente. Algo difícil por ahora (La izquierda, en su buenísimo y con la cabeza llena de tonterías, ve amigablemente a los ultraconservadores y reaccionarios islamistas) pero que sin duda verán en los próximos años, ante el peligro de que nuestro trimilenario continente se vea arrasado por la barbarie islámica y sea convertido en un mero apéndice de esta terrible forma de vida llamada islam.

@franagudo