viernes, 4 de octubre de 2013

QUÉ HA PASADO EN CATALUÑA: MUCHO TONTO ÚTIL

Publicamos hoy un post de @LagartijaSoy autora del Blog Cavilaciones de Lagartija, con el que coincido plenamente. Negar que los "charnegos" han sido los tontos útiles de esta historia es desconocer Cataluña.
Me pregunto qué ha pasado en Cataluña para que en los últimos 30 años haya pasado de ser la comunidad más próspera y admirada de España, a una de las más desprestigiadas, cuando no el hazmerreir del resto del país (pole position que antes sólo ocupaba Andalucía)


Manejo varias hipótesis:




1) Económicas

2) Políticas

3) Sociales




Económicas.- Mientras la economía de esa zona de España era puntera, gracias fundamentalmente al empuje del sector textil, la actividad principal se centraba en producir bienes y comerciar con ellos. Nada distraía al pueblo catalán de su próspera actividad, que daba de comer e incluso permitió enriquecerse en muchos casos tanto a propios como a foráneos.


Políticas.- Refresquemos nuestra memoria, respecto a los distintos gobiernos catalanes:





1) El primer presidente de la Generalidad catalana (tras la muerte de Franco), fue Josep Tarradellas (desde su retorno del exilio en 1977 hasta 1980). Recuerdo aquel día, 23 de octubre de 1977, cuando desde el balcón del Palacio de la Generalidad, gritó a la multitud concentrada en la plaza de Sant Jaume la famosa frase «Ciutadans de Catalunya, ja sóc aquí!» 

Yo estaba entre aquella multitud (era una niña pequeña) con mis padres, que no quisieron perderse aquel día histórico. Aquella primera frase de Tarradellas, dicha con gran emoción, tenía una carga simbólica nada desdeñable. Dijo, "ciudadanos de Cataluña", no "catalanes" únicamente. 


Fue un discurso conciliador e integrador y aquella tarde pareció comenzar en Cataluña una época ilusionante aunque, los años siguientes nos demostrarían que aquello no fue más que la esperanza de ciudadanos ingenuos. 



Tarradellas fue un gran político, vilipendiado más tarde por círculos nacionalistas e independentistas, que consideraron que traicionaba al pueblo catalán en la medida en que siempre mantuvo un carácter dialogante e integrador, lejos de las veleidades segregacionistas que pronto comenzaron a forjarse. Tarradellas jamás dudó que Cataluña era parte de España y no dio alas a quienes sostenían el mendaz y falso concepto de "Països catalans".








2) El siguiente presidente de la Generalidad catalana es Jordi Pujol, quien gana las elecciones en 1980 y gobierna Cataluña durante 6 legislaturas, hasta el año 2003. El partido que dirige en ese tiempo los designios de aquella comunidad es en realidad la unión de dos partidos:nacionalistas: Convergencia Democrática de Cataluña, de ideología liberal y de centro-derecha, y Unión Democrática de Cataluña, de ideología democristiana



Es curioso como, sin manifestarse abiertamente a favor de la independencia desde el gobierno de CIU, sí fue calando, sin embargo, esa tesis, de un modo digamos, subliminal. Jugaban al tanteo, en aquellos primeros años, sin atreverse a mostrar abiertamente sus cartas, por si la jugada les salía mal y perdían votos. Era una especie de "sí, pero no". 

3) No es hasta la llegada del PSC al gobierno, en el año 2003, cuando se comienza a destapar el tarro de las esencias rupturistas. Pasqual Maragall preside el gobierno catalán desde ese año y hasta 2006 en que ocupa su puesto José Montilla. A pesar de obtener once escaños menos que Convergencia y UniónMontilla fue investido presidente con los votos a favor de Izquierda Republicana de Cataluña e Iniciativa por Cataluña-Verdes


Curiosa barrexa (mezcla) que ya nos hace intuir por dónde van a ir las cosas desde entonces.Montilla, político sin perfil ni liderazgo y ciudadano acomplejado por su origen andaluz, que necesita demostrar que él es más catalán que nadie, se dejar llevar por los vientos más radicales de sus socios de gobierno. Lleva a su partido, el PSC, por derroteros de los que ya será muy difícil sacarlo a pesar de su histórica alianza (aunque no de civilizaciones) con su homólogo español, el PSOE.



4) Montilla preside la Generalidad catalana hasta el 2010, fecha en que de nuevo CIU llega al poder de la mano de Artur Mas. Lo ocurrido desde entonces hasta ahora, es de todos conocido y Cataluña se encuentra en estos momentos al borde del abismo, y poniendo en peligro tanto su estabilidad (allá ellos) como la del resto de España. 



Sociales. Vamos a analizar ahora, sucintamente, las circunstancias sociales que han contribuido a la debacle en la que se encuentra ahora mismo ese territorio español. Existen tres tipos de ciudadanos catalanes:




1) El catalán burgués. Es el catalán "de toda la vida", el ciudadano que  con su "seny" y espíritu emprendedor llevó a Cataluña a las más altas cotas de prestigio y bienestar. Es el grupo de los empresarios de renombre, de los comerciantes; un grupo de clase alta o media-alta que tradicionalmente votó a CIU (el partido catalanista por excelencia), para más tarde "atreverse" con el PSC para volver de nuevo a CIU. En este grupo hay tanto catalanes independentistas como soberanistas, que desean seguir siendo parte de España en algunos casos por auténtico sentimiento identitario y convicción ciudadana; en otros, por temer que la escisión sería ruinosa para sus intereses económicos.




2) El catalán independentista. Se trata de un grupo de ciudadanos jóvenes, vocingleros, sectarios, radicales, desinformados a golpe de lavado de cerebro en sus escuelas, universidades y medios de comunicación. Son grupos también 15 M, que blackberry en mano se organizan para plantar batalla en las calles o allá donde cuadre. Son personas que votan mayoritariamente a ERC y a los Verdes, los más jóvenes, y a CIU los papás de estos jovenzuelos kaleborrokizados.




3) El charnego. Este grupo es catalán de nacimiento, aunque sus orígenes son al 50% andaluces. Su padre o madre llegaron hace muchos años a Cataluña, desde lugares como Jaén, Almería, Granada...




En puridad, sólo se aplica ese calificativo a la mezcla de catalán con andaluz y no con personas de otros lugares de España. Eso indica el carácter xenófobo del apelativo. Recuerdo que en la escuela, yo podía decir con orgullo que era salmantina (jamás me llamaron charnega), pero mis amigas que habían nacido en Andalucía, procuraban ocultar ese "detalle". 


Cataluña, a pesar de ser tierra de acogida, siempre fue un lugar clasista y entre los propios inmigrantes, los había de 1ª y de 2ª categoría. De hecho, los trabajadores que llegaban de Madrid, de Castilla, del País Vasco, muchas veces lo hacían para ocupar puestos cualificados, incluso ejecutivos y de mando, no siendo ese el caso de la generalidad de los trabajadores que llegaban desde el sur de España.




Los charnegos tuvieron que aprender a sobrevivir en un lugar que en que no pocos casos les era hostil y les recluía en ciudades y barriadas-gueto. Cornellá (en las proximidades de Barcelona), Ciudad Badía, en las proximidades de Sabadell eran ejemplo de ello...


Posiblemente el "Síndrome de Estocolmo" nos venga muy bien para explicar porqué muchos de aquellos charnegos y sus hijos actuales han acabado engrosando las filas del nacionalismo más virulento. En los casos más extremos, se trata de españoles esquiroles, que reniegan de su propia identidad como mecanismo de defensa que les permite integrarse más rápidamente en una sociedad en la que difícilmente tienen encaje de otro modo.


El grupo 2 (catalán independentista) ha encontrado en estos charnegos la figura del "tonto útil" que tan bien le viene para engrosar cadenas independentistas, para pegar cartelería variada, para quemar banderas españolas... Estos charnegos están haciendo un vergonzoso caldo gordo en una sociedad que, en cuanto tenga la ocasión, les volverá a señalar con el dedo recordándoles que en realidad ellos no son catalanes 100% y se lo recordará probablemente, a ritmo de rumba.



#EspañaNOseVota