miércoles, 11 de diciembre de 2013

La doble moral republicana

Me hace mucha gracia la gente que etiqueta determinadas posturas ideológicas, como esa de que no se puede ser republicano y de derechas. De la misma manera que lo creen incompatible con ser ecologista, feminista e incluso homosexual (sí, algunos creen que los gays sólo pueden votar a la izquierda, pero esto da para otro artículo). Esos que ven un mundo etiquetado con simplismos como “si es de derecha, es monárquico, y si es de izquierdas, republicano”, “si es de derechas, pro-Israel, si es de izquierdas, pro-Palestina”, y así un largo etcétera.

Si nos atenemos a lo que en sentido estricto significa ser ‘republicano’, la RAE lo deja claro “partidario de este género de Gobierno. Organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos o por el Parlamento para un período determinado. En algunos países, régimen no monárquico”. Vamos, simple y llanamente, querer un Estado donde no haya rey. Así que republicano puede ser desde un fascista, un comunista, una persona de derechas, de izquierdas, nacionalista o del partido de la marihuana. El problema de España es que la izquierda confunde ‘republicanismo’ con ‘apología de la II República’, como si todos los que quisieran un Estado sin monarquía tuvieran que ser admiradores del régimen del 31 al 36 y de la bandera tricolor.

Esa izquierda que ha lavado la imagen de la II República como si fuera un régimen inmaculado, de concordia, paz y amor, donde la gente iba repartiendo caramelos. Prefieren contemplar con la boca abierta y la baba cayéndose un régimen rancio, e incluso, del que tienen mucho desconocimiento, en lugar de fabricar un republicanismo de futuro.



La II República fue de todo menos un régimen ejemplar. Al contrario: en 5 años tuvimos varios golpes de Estado, como el de Sanjurjo, la declaración del ‘Estat Català’ por parte de Lluis Companys o la Revolución de octubre de 1934. Represiones brutales como la de Casas Viejas, asaltos a conventos, asesinatos de líderes políticos y amenazas de muerte en sede parlamentaria (el caso más sonado es el del líder del PSOE Indalecio Prieto sacando la pistola en el Congreso y amenazando a los diputados de la derecha). Las milicias de falangistas por un lado y de sindicalistas, anarquistas y socialistas por otro, para los que la República no era más que un régimen burgués de transición hasta llegar al verdadero Estado comunista libertario, sembraban el terror entre la población. España estaba tan polarizada que después de las elecciones en las que gana el Frente Popular todos daban la República por muerta y esperaban a ver quién lanzaba la chispa o el golpe que acabaría por imponer una nueva realidad. Todo esto, en un pequeño párrafo (da para libros enteros) es esa II República democrática y ejemplar que nos vende la izquierda actual y que nos hace tragar con que, quién no alabe esto, no puede considerarse republicano.

Lo mismo ocurre con la bandera tricolor. La #DobleMoral de la izquierda impone que quien no ondee esta bandera, no es republicano. Señores, no sé si sabrán que durante la I República española la bandera era la rojigualda y que la bandera tricolor no ha ondeado nunca en momento alguno de la historia de España ni tiene tradición alguna. Ser republicano no implica renunciar a los símbolos que nos representan como españoles, como la bandera rojigualda o el himno. Si si viviéramos en una república cambiaría el escudo eliminado la corona monárquica, pero no tendría que hacerse con el himno o los colores de la bandera.

Por cierto, la bandera republicana (mejor dicho, de la II República) hoy en día ya no saben muchos ni lo que es. Yo la llamo ‘el comodín del público’ porque la izquierda la usa tanto para un roto como para un descosido. Da igual la manifestación que sea que siempre está por medio. El otro día me comentaban unos concejales de un pueblo que estaban recibiendo a una marcha por la discapacidad y sus miembros iban con chapas tricolores… Ya me dirás tú que tendrá que ver una cosa con otra. Pero la #DobleMoral de la izquierda busca politizar cualquier cosa sacando el trapo rojo, amarillo y morado por medio.

Cuando hablamos de República también debemos preguntarnos qué tipo de República. Si federal o unitaria. O si presidencialista, como EEUU o Francia donde el presidente se elige directamente y tiene funciones de Gobierno, o parlamentaria, como Alemania o Italia, donde hay un presidente que gobierna elegido por el parlamento y un presidente de la República casi sin funciones, de decoración, para sancionar leyes y convocar elecciones. Vamos, que para tener este último sistema, nos quedamos como estamos porque es exactamente lo mismo que tener un rey.


En definitiva, republicano puede ser cualquiera. Dentro del PP o simplemente fuera de la izquierda he conocido gente que se define así, y que en momento alguno sacan la tricolor a pasear más que yo a mi perro (y eso que sale tres veces o más) o que alucinan falsas glorias de la II República como si hubieran comido setas. Algunos además parece que no tengan más debate que éste, cuando al hombre de a pie no le importa si hay o no rey, sino llegar a fin de mes. Por eso, cuando veo a las juventudes socialistas o de otros partidos poner la República como su máxima aspiración, como si eso fuera lo que más preocupa a las jóvenes (así lo demostraron en la Conferencia Política del PSOE con la mayoría de sus enmiendas dirigidas a eso http://www.20minutos.es/noticia/1963230/0/juventudes-socialistas/apuestan-republica/debatir-figura-rey/ ) les pediría que aprendieran un poco de sus mayores, que también pueden ser republicanos, pero que ponen la estabilidad institucional por delante (y eso en una España acostumbrada a guerras civiles es importante), y que ser republicano no es sacar a pasear la tricolor en la manifa de turno, ponerla de fondo de facebook y loar la II República porque sólo la izquierda es la salvaguarda de los valores republicanos, es simple y llanamente proponer otro sistema sin banderas ni nostalgias falsas y rancias, un sistema que no es propio de la izquierda sino que puede compartir cualquiera.

Post original de @quiqueval puedes leer su blog http://ladoblemoral.com