miércoles, 19 de febrero de 2014

Venezuela, la dictadura continúa sus pasos

El Gobierno corrupto de Venezuela continúa dando pasos firmes y dejando claro que allí no existe una Democracia sino más bien una dictadura simple y llanamente.

Durante estos últimos días, hemos podido ver como el Gobierno de Maduro está actuando contra la oposición que únicamente intenta manifestarse democráticamente para expresar lo que no les gusta y acabar de una vez con la dictadura vigente que impone sus ideas por encima de todo y todos.

La Policía venezolana está reprimiendo a los manifestantes de una forma más que violenta, los está intentando parar con violencia, agresiones, armas e incluso con disparos que han costado la vida a algunos manifestantes sin que nadie haya dado la voz de alarma de la situación que están viviendo los manifestantes en Venezuela.


Mientras tanto los progres siguen callados
Mientras en Venezuela algunos luchan por la libertad y en contra de las dictaduras, los progres que tanto se quejan de la situación actual de España y que dicen que en España existe la brutalidad policial, nada dice de lo que se está viviendo en Venezuela porque su adorado líder comunista Maduro es quien está tomando las decisiones de masacrar al pueblo con violencia que está costando la muerte de personas que sólo quieren hacer un país mejor y más libre.

Todavía estamos esperando que personajes como los Bardem o cualquier títere de la izquierda salga en los medios diciendo que la violencia no es justificable pero sin embargo, es más fácil ver a los progre justificando la violencia y diciendo que los manifestantes están luchando contra la Democracia que verles decir que luchan por sus derechos.


En ocasiones ya hemos hablado sobre la necesidad de que Capriles fuesequien gobernase en Venezuela pero hay que recodar que la corrupción latente en Venezuela y el pucherazo continuado en las elecciones, hace que una tras otra vez, “ganen” las elecciones la izquierda comunista que tiene asentada una dictadura que pretende perpetuarse enel poder del país.