miércoles, 2 de abril de 2014

Elena Valenciano: La telefonista de Europa

Qué mala es la memoria histórica. Sobre todo cuando no está manipulada y se puede consultar en las hemerotecas. Doña Elena Valenciano Orozco, número 2 del PSOE de Rubalcaba, quiere volver a Europa, donde ya estuvo vegetando entre los años 1999 a 2008, cuando era una simple diputada europea a la que no conocían la mayoría de los socialistas.

Y como a veces es recomendable hacer memoria histórica, es bueno echar un vistazo al currículum de esta socialista profesional (37 años viviendo, y bastante bien, de la política) que va a representar a España en las filas socialistas del Parlamento Europeo. Doña Elena, que con tan sólo 17 años entró de telefonista en la sede del PSOE en Madrid porque no le gustaba estudiar “porque se aburría”, ha tenido una trayectoria “profesional” impresionante tratándose de una indocumentada que amañó su currículum declarando que estaba licenciada en “Derecho y en Ciencias Políticas”, cuando la Universidad la vio sólo de lejos.

Esta socialista adalid de la lucha contra la corrupción, sin embargo, no sólo ha engañado a todos con un currículum más falso que un euro con dos caras, sino que también ha intentado engañar a la Agencia Tributaria y ha sido cazada. Doña Elena y su esposo, Javier Udaeda Montaner, a la sazón arquitecto municipal en el ayuntamiento alicantino de Alfaz del Pi, son propietarios de dos empresas, Lejana Gestión Patrimonial, S.L. y Picuda Ideas, S.L., que el 3 de mayo de 2010 y el 20 de agosto de 2009 fueron embargados por no cumplir, como todos los españoles, con sus compromisos fiscales. Curiosamente, las dos empresas en las que figura un arquitecto municipal que atiende asuntos de planes parciales y cambios de uso de terrenos se dedica a la gestión, administración, compra y venta de terrenos… en un municipio como Alfaz del Pi que está a la cabeza del despilfarro, tráfico de influencias y enchufismo en España, donde el marido de doña Elena firma lo que le ponen delante.

Y si una cosa es predicar y otra dar trigo, doña Elena es la muestra. Defensora de la enseñanza pública, su hijo va a la privada. Defensora de la sanidad pública, cuando tiene un problema acude a una de las mejores clínicas privadas de Benidorm, localidad cercana a su domicilio oficial, Altea. Azote de la banca, doña Elena ha tenido que hacer un esfuerzo para firmar un crédito de 300.000 euros en una caja de ahorros que le ha dado un trato “preferente” cobrándoles sólo un 3,95% TAE a 30 años para construirse un a mansión en Altea… Doña Elena, defensora de los campesinos y minifundistas en la Comunidad Valenciana, también ha tenido que hacer un gran esfuerzo para adquirir una finca de 9.485 metros en la Partida la Tosca del municipio alicantino de Relleu a la espera de que el ayuntamiento cambie el uso del terreno para que su marido pueda iniciar una promoción urbanística, para lo cual no dudarán en acudir a una entidad bancaria que les otorgue de nuevo un trato “preferente”.

Doña Elena quiere volver a Europa. España se le ha quedado pequeña. O mejor el sueldo de diputada en el Parlamento Español no es el mismo que el de una diputada en Europa. Para ella, el sueldo de su marido, los 42.441,09 euros de  arquitecto de un ayuntamiento socialista bajo sospecha, es una propina que seguro donará a los parias de la tierra que ella defiende desde su poltrona de socialista caviar. Desde Europa, doña Elena podrá conseguir con seguridad fondos europeos para toda la familia. Que fue lo que hizo al adjudicar 150.000 euros de esa organización socialista denominada Fundación Ideas (que sólo se nutre de subvenciones y dinero público) para una empresa de su hermana Paloma dedicada a traducciones.


Doña Elena, la señora Valenciano, se nos va a Europa. Que tenga buen viaje.