lunes, 7 de abril de 2014

Un mártir a la izquierda

Jamás, debo confesar, me llegue a imaginar que las cosas en esta España nuestra fueran a llegar a este punto de tan difícil retorno. Los que sepáis un poquito de historia, os podéis extrapolar a principios de los años 30, cuando la izquierda fue dando los empujones necesarios y utilizando todas las armas posibles como la violencia verbal y física, el miedo, amedrentar a la sociedad e incluso el asesinato, para llevarnos a la guerra civil. Puede sonar exagerado, pero ¿no veis las coincidencias?

El lenguaje verbal está subiendo de tono, y no solo fuera del Partido Socialista que se esperaba que fuera más centrado, sino dentro, apartando a todo aquel miembro que mantenga un discurso de unidad, de concordia y de España. La izquierda radical intenta tomar las calles a golpe de violentas manifestaciones, amedrentando a la sociedad, amenazando a periodistas, políticos y ciudadanos que no nos callamos más ante esta chusma criminal. Pero lo más peligroso de todo, es que la izquierda, el Partido Socialista, IU, los sindicatos y todos esos petulantes vagos que viven de las subvenciones, están buscando su propio mártir a imagen y semejanza de lo que paso en Grecia hace años. Y lo terrible del caso, es que desde sus poltronas y despachos les da igual a quien lancen contra la policía con tal que uno de ellos muera para poder abalanzarse aún más contra la constitución y la democracia española, que con sus luces y sombras, es la mejor de las formas que nos hemos dado los españoles para la convivencia, cosa que a la izquierda no le gusta absolutamente nada porque supone que el pueblo vote.



La izquierda está sembrando en las calles el miedo y el odio, el sentimiento falso de que el gobierno del Partido Popular es ilegal y que el consenso constitucional ya no está en vigor. Nos puede o no gustar el gobierno de Mariano Rajoy, pero en este caso, como se suele decir, TODOS A UNA COMO EN FUENTEOVEJUNA, y los problemas internos que podamos tener la gente de la derecha, solucionémoslos de puertas para dentro, pero sin fisuras externas porque nos estamos jugando el ser o no ser como sociedad libre y democrática.

El Mártir que busca la izquierda lo quiere para asaltar y tener una excusa más para la violencia extrema y por eso está lanzando a sus huestes contra la policía para que estos, en un ejercicio de autodefensa, tenga la desgracia de llevarse a alguno por delante. Esto ocurrirá si seguimos así, si no paramos de forma radical con estas manifestaciones tan extremas. Vamos a tener una primavera muy calentita, donde la Izquierda va a intentar reventar España y por ello debemos estar unidos y fuertes ante esta gentuza, esperando que pase cualquier cosa, por inimaginable que nos parezca.