miércoles, 9 de julio de 2014

Cataluña y el desafio separatista

En estos últimos años, muchos son los problemas que afectan a España y a los españoles: la crisis, el paro, la educación, la sanidad… pero, sobre todos ellos, uno cobra cada vez más y más fuerza: El desafío separatista catalán.

Desde que en el año 2012 Artur Mas fuera investido presidente de la Generalitat de Cataluña, se ha metido en un proyecto que pretende separar y desunir lo que la historia ha mantenido unido durante más de quinientos años. Apoyado por sus socios de ERC, ICV y las CUP, han burlado la ley y la Constitución Española, amenazando al Gobierno con la realización de un referéndum ilegal si éste no otorgaba  el último capricho de los catalanes, una hacienda independiente, que no necesitara rendir cuentas ante nadie ni nada. El Ejecutivo español se ha mantenido firme, amparándose en la Constitución, que defiende la soberanía del pueblo español como conjunto, y ha prohibido a la Generalitat la realización de la consulta, considerando que son todos los españoles los que deben decidir sobre los asuntos del Estado. La Generalitat podría haber reculado y aceptar la ley, pero nada más lejos de la realidad. El 12 de diciembre de 2013, el señor Mas salió de la mano de sus aliados y lanzó las preguntas que se llevarían a cabo en el referéndum:



¿Quiere qué Cataluña sea un Estado?
Sí o No

En caso de respuesta afirmativa, ¿quiere que ese Estado sea independiente?
Sí o No

Pero, el señor President, no se conformó sólo con proponer las dos preguntas, sino que además, lanzó un órdago al Gobierno, poniendo fecha para la celebración de dicha consulta: el 9 de noviembre de 2014. Apenas dos meses después del referéndum escocés. En ese momento la batalla dio un vuelco, y se abrieron varios frentes:

Por una parte el frente legal, que viene dado por la votación en el Parlament en la que ganó el sí, con una mayoría absoluta, y por el contrario, las votaciones en la Cámara Alta que prohibieron a Mas y sus secuaces la realización de la consulta, y, por último, en este mes de Marzo, la palabra del Tribunal Constitucional, que da la razón al Ejecutivo y no autoriza dicha consulta.

Por otra parte el frente popular, que al igual que el anterior está dividido: Si hablamos de la población catalana, la situación estaría bastante reñida, con un 47% por ciento de los votos en contra de dicha consulta, un 43 % a favor, y un 10 % en estado de abstención o indiferencia. Pero si hablamos a nivel nacional, el porcentaje contrario a los planes separatistas de CiU y ERC, se eleva al 89 %, cifra bastante significativa. Analizando estos datos puede parecer que la propuesta de Artur Mas y Oriol Junquera no tiene mucho respaldo, y así es, el problema es que el millón de catalanes que está a favor hacen “el suficiente ruido” como para dar mayor importancia a la situación.

Y por último cabe mencionar el frente internacional: Claramente contrario a las pretensiones catalanas. La Unión Europea ya ha dado su respaldo a España, que también ha recibido el favor de otros países, como Estados Unidos o México, entre otros. Y, por si fuera poco, los problemas entre Ucrania y Rusia en la disputa por Crimea no han hecho más que alentar la idea internacional de que todos los países deben mantener sus fronteras unidas, sin ser separadas por la fuerza y la ilegalidad.


Como conclusión, sólo se puede decir que el 9 de noviembre saldremos de dudas. En cuanto a mi opinión personal, espero que todo acabe llegando a buen puerto sin que suceda nada grave, aunque por supuesto, diciendo que la Generalitat no tiene ninguna razón, ni económica, ni social, ni cultural, ni histórica, y que el Gobierno debe frenar esta avalancha separatista, con métodos más o menos ortodoxos.