miércoles, 16 de julio de 2014

El Partido Susanista Obrero Español elige a Pedro Sánchez

Lo reconozco. Si fuera socialista también hubiera votado a Pedro Sánchez. No es que me guste en especial el madrileño, pero es que tampoco había mucho donde elegir. Madina era la continuación de Rubalcaba aderezado con cierto sectarismo de izquierda. Fernández Tapias procede de la corriente más a la izquierda del PSOE, y el hecho de que la inefable Beatriz Talegón dirigiera su campaña ya es motivo suficiente para no votarle. Pedro Sánchez me parece que tiene mucho de fachada, de imagen, pero poco de contenido, pero al menos sí tiene una buena formación (es doctor en Economía) y algo de sensatez, y eso en un PSOE acostumbrado en los últimos tiempos a ‘aídos’ y ‘valencianos’ es ya un paso importante.

Las primarias socialistas para elegir candidato han tenido, pese a su trascendencia política, un escaso seguimiento tanto mediático como de la ciudadanía. No sé de quién fue la maravillosa idea de hacerlas coincidir con la final del Mundial ¿Y si España hubiera llegado a la final? La elección de Pedro Sánchez se hubiera perdido entre las páginas interiores del periódico. O en Ferraz fueron muy torpes con la elección de la fecha o fue una última maniobra del rubalcabismo precisamente para restarles importancia. Sea como fuera, de todos los procesos que ha tenido el PSOE este, pese a que el partido está en una crisis muy fuerte, es el que menos interés ha suscitado. A la gente de la calle le ha importado tres pitos, y los medios, puede que por el perfil bajo de los aspirantes, no es que se hayan volcado en exceso. La prueba está en que el debate entre los tres candidatos pasó por los diarios sin pena ni gloria.



Quizá sea en parte por los mensajes totalmente huecos de los aspirantes. Casi nadie a día de hoy conoce alguna propuesta concreta. Son todo ideas vagas y buenas intenciones. Que lo que más se conociera de Pedro Sánchez era su apodo de ‘el guapo’ ya lo dice todo. Me interesé por leer las crónicas de las visitas de los candidatos a Valencia para ver que ideas traían. Pedro Sánchez habló de reindustrializar, eso sí sin decir cómo (ideas vagas) y luego se enredó en el discurso zapateril de la república, la memoria histórica, el todo público (lo que no dijo es cómo pagarlo) y el voy a derogar todo lo que haga el PP porque sí. Si esa es la renovación que quiere traer al PSOE, un Zapatero bis, pues vaya… Aplausos fáciles recibió muchos pero a cambio de perder un sentido de la sensatez y la centralidad.

En el fondo Pedro Sánchez, Madina o Pérez Tapias dan igual. Aquí quién realmente manda es Susana Díaz. EL PSOE está derivando en un partido de poder andaluz. Los andaluces representan el 25% de la militancia y el único rescoldo importante de gobierno. Ahí tienen tejida una importante red frente a otras comunidades donde el socialismo no ha dejado de perder votos y militantes a mansalva. Si Pedro Sánchez ha ganado y con bastante diferencia es precisamente por el apoyo soterrado que le ha prestado Susana Díaz y todas aquellas federaciones que le hacen la ola. Sánchez sin el PSOE andaluz no habría llegado a dónde está, y por eso quien va a estar en el fondo manejando los hilos es Susana.

¿Y por qué no se presentó directamente ella? Pues uno, porque ella quería un congreso triunfal a la vieja usanza, donde los delegados la aclamasen por unanimidad como ama y señora del socialismo español, sin candidatos alternativos ni primarias molestas. Y dos, porque ella sabe perfectamente la situación delicada por la que atraviesa el PSOE. Prefiere esperar en su guarida andaluza, dónde sí tiene manejo de gestión, a ver cómo transcurren las cosas. Saltar a la arena ya de la política nacional podría suponer quemarse antes de hora. Que el partido lo vaya recomponiendo alguien puesto por ella, en este caso Sánchez, y si la cosa pinta bien pues ya se lanza ella de candidata en las próxima elecciones o en las siguientes. Tiempo hay. Pero churrascarse antes de tiempo es innecesario.

En definitiva. El PSOE pasa a ser un partido controlado por Susana Díaz pero sin ella al frente. Un Partido ‘Susanista’, como ya he escuchado, que ha elegido a Pedro Sánchez porque así lo ha querido Susana (sí, ya sé que lo militantes han votado, y me parece muy bien,. Pero ahí están los aparatos de las federaciones para presionar el voto). El mando de Susana es tan evidente que el secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig, va a reunirse con ella antes que con el propio Sánchez para pedirle su cuota en la ejecutiva. Y el propio Sánchez no tardó ni doce horas tras la votación en ir a presentar sus credenciales a la jefa. Ya veremos en qué deriva la cosa.


Postdata: A raíz de la elección del nuevo líder del PSOE, el presidente de la Diputación de Castellón, Javier Moliner, publicó una reflexión muy acertada: “si el PSOE va en contra de la elección directa de alcaldes, pues que acepte que Madina y Tapias se unan en contra de Pedro Sánchez”. El pacto de Madina con Pérez Tapias a posteriori, si se pudiera, dejaría a Sánchez fuera de la secretaría general pese a ser el más votado con diferencia. Ahí queda, aunque el tema de alcaldes y elección directa es para otro artículo.

Post original de @quiqueval que puedes leer en su blog