miércoles, 8 de octubre de 2014

VER PARA CREER Y VICEVERSA

Hace unas semanas escribí en este Blog una entrada titulada 'Primer Día en Cuba', en el que relataba mis primeras vivencias en aquel país al llegar en 2009. El relato es tan real como la foto que sirve para ilustrarlo, en la que se me ve a mí, gordito, bajito, serio, un tío sin pretensiones, subido a una plataforma para mítines de la ciudad de Gibara, con edificios caídos alrededor. Ni el relato ni la foto quieren ocultar nada, antes al contrario: mostrar una realidad.
El primer objetivo para escribir esta entrada no fue advertir del aumento de los populismos que vemos en nuestro país desde tiempos recientes. Ni siquiera para desprestigiar un régimen político represor y miserable, del que hasta Pablo Iglesias dice que ''necesita pluralismo político'' (ahí no lo llama casta, curioso). No. Todo esto eran objetivos, por supuesto, pero no era el primordial. El primer objetivo de mi entrada era dar a conocer para los que aún no han tenido oportunidad de ir a Cuba para descubrir ese maravilloso país. No son pocos en España los que se permiten dar una opinión de algo sin conocerlo. Esto siempre es lo más fácil y lo más barato.


Pero hete aquí que un comentarista anónimo se ha burlado de mi historia y la ha tildado de 'ridícula'. Puede sonar surrealista, pero es lo que hay: hoy en día en España a muchos les resulta mucho más fácil creer en un proyecto que aún no existe y que promete redimir al pueblo español de sus penurias, como puede ser la renta básica de Podemos; y sin embargo desconfiar de una realidad que ya existe y que es fácilmente sondeable. Echando mano de una metáfora fácil, creemos en unicornios y nos jactamos del que dice que hay un caballo en la cuadra trasera. 
El comentario del lector 'anónimo', pese a estar escrito con educación, me ha indignado bastante. Me reafirma en la opinión de que estamos en manos de la peor turba de ignorantes: no la que no sabe, sino la que se niega a saber. 
En una respuesta a su comentario, le he invitado a Cuba dado que mi situación económica afortunadamente me lo permite en la actualidad. Lo malo es que, al haberse ocultado en el anonimato, temo que a la 'fiesta' se apunten ahora decenas. 


@rafagarciacosio