lunes, 3 de noviembre de 2014

¡Cuidado, lleva una bandera de España… en España!

Recientemente con la celebración del 12 de Octubre, día de la Hispanidad, de la Fiesta Nacional o como quieran llamarlo, se ha vuelto a contemplar al único país del mundo donde una parte de la población, cierta izquierda renegada y el nazionalismo rancio, considera un escándalo exhibir su bandera. En España la gente se sorprende y te mira raro si enseñas la bandera de… España.

Si España hubiera llegado más lejos en el último Mundial, este verano nos hubiéramos cansado de ver la bandera nacional en balcones, bares y a sobre los hombros de la gente por la calle. Todo ello hasta, por supuesto, el siguiente Mundial, Eurocopa o triunfo de Rafa Nadal. Fuera de esos periodos de tregua cualquiera que ponga la bandera de España en un bar o en el balcón de su casa, o simplemente que lleve algún símbolo con la rojigualda, irremediablemente pasa a ser calificado de ‘facha’. La esquizofrenia que se vive con este tema la he vivido en propias carnes, con una situación que me pasó y aunque parezca mentira, es real:



Autobús de la EMT, yo sentado y llega un chaval más o menos de mi misma edad con una sudadera, pantalón corto de deporte de la Selección, azul con la bandera de España, y zapatillas, se sienta a mi lado y tras preguntar por cuál es la mejor parada para ir a tal sitio, entablamos conversación sobre asuntos banales como el transporte público en la ciudad de Valencia cuando de repente… (en paréntesis pongo mis pensamientos)
- ¡Ahhh qué fuerte! ¡llevas eso! (se me queda mirando la muñeca)
– ¿El qué?
– Una bandera de España
– Tú también la llevas en el pantalón
– No tiene nada que ver, eso es del fútbol (tal cual, me quedé blanco. Según el chaval la bandera de España en la muñeca es motivo de escándalo pero si está en pantalón de deporte es lo más normal del mundo)
– ¿Cómo que no tiene nada que ver? No deja de ser una bandera de España
– Pero los que suelen llevar bandera de España en una pulsera suelen ser el mismo tipo de personas… (Vamos, quería decirme que eran los ‘fachas’ pero le daba cierto reparo)
– También hay gente que lleva la bandera republicana y no pasa nada y seguro que no te escandalizas. Además llevo también una pulsera con la Senyera y otra de la Virgen de los Desamparados.
– Ya, pero llevar de la Virgen no pasa nada, es normal. Y a mí también me regalaron una pulsera con la Senyera, con rojo, amarillo y azul (bueno, al menos tiene la Senyera valenciana y no la cuatribarrada) aunque no me la pongo porque no llevo pulseras. (Según este chico, llevar cualquier símbolo en la muñeca está bien… salvo la bandera de tu propio país)

Si ya estaba flipando con las deducciones y razonamientos del chaval, lo mejor estaba por llegar… Aún estaba hablándome de la pulsera, mirando todo el rato a mi muñeca con desconfianza como si fuera un judío marcado en la Alemania nazi, cuando coge y salta…
- Qué fuerte. ¡¡¡Lo sabía!! Es que lo sabía, que fuerte, ya había sospechado al principio
– ¿El qué?
– Que llevas la pulsera del PP, la que llevaban en campaña de las europeas, lo sé porque dos compañeras mías de clase la llevaban y te he visto la gaviota. Ya te lo podrías quitar que han pasado elecciones… ¿A ti no te da vergüenza llevar eso?
– ¿En serio me estás preguntando eso? (estaba atónito, que un desconocido en el autobús se atreva a increparme que si no me da vergüenza ser del PP me parecía surrealista… Quizá porque yo no tengo la mala educación ni el sectarismo de, cuando veo a uno con una camiseta o símbolo que no me gusta, de ir y decirle que es uno sinvergüenza)
– Es que no puedo entender como gente joven es del PP. Es que que me parece muy fuerte ¿A ti no te da vergüenza? Verás, yo es que soy militante socialista (aahh amigo, se descubrió el pastel)
– ¿Y tú, que dices que eres militante socialista, te atreves a preguntarme a mí si tengo vergüenza de ser del PP? Es como si te pregunto yo que si a ti no te da vergüenza como han dejado los de tu partido España. Yo soy militante del PP y muy orgulloso, y no porque sea un facha, sino porque tengo unos principios y unos ideales que defiendo.
– Yo soy el primer crítico con el PSOE… Pero no entiendo que haya jóvenes en el PP, cómo puede haber gente que les vote, es que me da repelús. Es que si no eres del PP porque eres un facha no lo entiendo.
– Mira, uno puede ser joven y tener unos principios de centro derecha o liberales, eso no tiene nada que ver. Si tú no lo comprendes es tu problema. Que me digas que uno no puede ser joven y derechas me parece alucinante, como si sólo se pudiera ser de izquierdas. Uno puede ser joven y defender, por ejemplo, el papel de la iniciativa privada frente al todo público, y eso no es ser un facha de nada. Y por cierto, si en mi partido se ha hecho algo mal, precisamente para eso estamos los jóvenes, para mejorar las cosas y cambiarlas. Yo soy el primero al que le asquea si alguno ha tenido algún asunto de corrupción.

Tras mi conversación surrealista con el tipo, que descubrió la ‘terrible realidad’ de que sí, que hay jóvenes del PP y que no todos somos como él o de Podemos, de lo que salí convencido del autobús es de que, uno, la gente es muy ignorante respecto a cosas tan simples como la bandera de España, algo que como bien decía esta persona, sólo está bien usar en el fútbol… 

Así nos va. Y dos, que pese a todos los defectos, problemas y decepciones que pueda tener el PP, estoy orgulloso de militar en él y de tener unos principios de centro derecha. Que ser joven no significa que tengas que defender las sandeces de la izquierda patria, porque la juventud es tan diversa como la propia sociedad. Y que si a alguien no le gusta que diga o muestre que soy de centro derecha, del PP, valenciano, español o lo que me dé la gana mostrar, pues que se aguante, de la misma forma que yo respeto a todos los especímenes que van con camisetas del Che sin tener ni pajolera idea de quién era. Ya está bien de tener complejos frente a esa izquierda que se cree superior hasta para decirte qué es lo que puedes o no mostrar. Ellos complejos no tienen ninguno. Pues nosotros tampoco los tengamos.


Post original de @quiqueval, puedes leerlo en su blog