miércoles, 19 de noviembre de 2014

El PSOE dio el tercer grado al mes a un sobrino de Chaves condenado por abusos a menores

La Razón saca a la luz el caso del sobrino de Chaves, condenado a 3 años y 6 meses por abusos sexuales, que no llegó a "pisar" la cárcel. Un nuevo caso de corrupción de este hombre que dejó Andalucía hecha un solar y que se sigue beneficiando de su puesto en la política actual.

A raíz de las críticas al Gobierno por el tercer grado concedido al expresidente del Gobierno balear Jaume Matas, La Razón saca a la luz este jueves el caso de J. C. D. , un sobrino del expresidente de la Junta de Andalucía Manuel Chaves al que el PSOE dio el tercer grado al mes de dictarse la sentencia.

Clasificarlo en tercer grado
J. C. D. fue condenado a tres años y seis meses por abusos sexuales a dos alumnas menores a las que impartía clases de pádel y, a pesar de tratarse de un hecho grave, ingresó en el Centro de Inserción Social Luis Jiménez de Asua, establecimiento de régimen abierto, y no llegó a "pisar" nunca una institución penitenciaria de régimen cerrado.



Cuando llevaba tan sólo un mes en este centro, la Junta de Tratamiento de Instituciones Penitenciarias, departamento dirigido en ese momento por Mercedes Gallizo, decidió, en octubre de 2011, clasificarlo en tercer grado, después de contar con el informe favorable de la Junta de Tratamiento. En el momento de la concesión en ese grado penitenciario, el sobrino de Chaves llevaba justo un mes en el Centro de Inserción Social. La clasificación en tercer grado fue recurrida por la Fiscalía de Vigilancia Penitenciaria y el preso fue reclasificado en segundo grado.

Abusó de dos jóvenes

La sentencia que condenó a J. C. D. considera probado que el sobrino de Chaves abusó de dos jóvenes mientras ejercía como profesor de pádel. Por estos hechos, el juez de lo Penal lo condenó a dos años y seis meses de prisión, por un delito continuado de abuso sexual, con la agravante de reincidencia y atenuante de dilaciones indebidas, y otro año de prisión por otro delito de abuso sexual. Además, se le prohibía acercarse a las menores a menos de 400 metros y se le inhabilitó para ejercer la enseñanza durante los siguientes 10 años. A pesar de ello el sobrino de Chaves obtuvo estos beneficios penitenciarios.

¿Hasta cuándo vamos a tener que soportar esto?