miércoles, 14 de enero de 2015

Podemos admite que sus propuestas pueden no resultar viables para España

Con 1.245.948 votos,  Podemos se convertía en la gran sorpresa de las pasadas elecciones europeas. El éxito de la formación liderada por un mediático Pablo Iglesias venía explicado por un fuerte sentimiento de ruptura con el bipartidismo y apoyado con un programa que  claramente entroncaba con los deseos más básicos de los votantes: renta universal para cualquier ciudadano por el mero hecho de serlo, impago de la deuda, jubilación a los 60, subida del salario mínimo... 
Pero lejos de quedarse en un fenómeno puntual, las encuestas vienen avalando el éxito de Podemos en unas eventuales elecciones generales. La última, de Sigma Dos, coloca a la formación como tercera fuerza política, con un 21'2% de los votos, y a escasa distancia de un PSOE en caída libre, que obtendría el 22'3% de sufragios. El PP sería vencedor, aunque con un ajustado 30'1%. 


Determinar cuánto hay en este éxito de factor "castigo" a los dos partidos mayoritarios  o de confianza en sus propuestas es uno de los grandes retos para la formación de Iglesias que, en la segunda quincena de octubre, celebrará su gran Asamblea Constituyente. Un encuentro, de dos días de duración, en el que se definirán programas y objetivos
Porque, a día de hoy, desde Podemos  admiten que no existe un programa definido y que su texto para Europa podría no tener encaje en la realidad española. Así lo ha confirmado uno de sus ideólogos, Juan Carlos Monedero, en conversación con este periódico. 
Desde la formación insisten en que sus propuestas electorales, también las de mayor calado, como la de la renta universal o la de una rebaja de la edad de jubilación hasta los 60 años, fueron planteadas desde el principio para un escenario muy concreto, el de la UE y que por tanto, a día de hoy, no existen garantías de que se puedan trasladar a nuestro país.  Para conocer su viabilidad, la formación ha encargado a varios economistas que elaboren informes, sobre los que decidirán si esas propuestas se incorporan finalmente a un eventual programa con el que concurrir a unas generales.
Las propuestas, avanza Monedero, irán acompañadas de su correspondiente cuantificación y también de cuál serán los métodos de financiación. En uno de los últimos círculos de economía celebrados ya se apuntó que serían necesarios unos 145.000 millones de euros adicionales para sufragar la propuesta de la renta básica. 
Podemos basó la financiación de sus propuestas para las europeas en dos datos: los  400.000 millones de euros que se habían destinado para la ayuda a los bancos y un incremento mínimo, calculado en el 5%, del presupuesto comunitario. Consideraban que  ello sería suficiente para sufragar las medidas,  "pero eso era en el programa europeo", remarca Monedero, "entendimos que con las ayudas a la banca y con el presupuesto europeo, había dinero, pero no en las generales. Tendremos que presentar un programa en su momento". 
Desde Podemos descartan que ello suponga una incoherencia con sus principales planteamientos, incluso cuando supone poner en cuestión alguna de sus grandes medidas de "enganche"  "lo que hay que ser es coherente con la realidad de cada país. Y cuando haces un programa, según para qué elecciones lo hagas, habrá diferencias", afirma. 
Tampoco concretan si esa renta básica, en caso de aprobarse, sería "universal" o estaría limitada a los colectivos más vulnerables. Lo único que matizan es que sería una renta mínima, que cubriría las necesidades, pero proporcionaría un nivel de vida "bastante limitado".  "Serviría para compensar el trabajo y ayudaría también a que los trabajos fuesen un poco más decentes, a que no tengamos que depender de cualquier trabajo que nos ofreciesen".