viernes, 6 de febrero de 2015

¿Atentar contra el himno y la bandera? En España, a la orden del día

Hoy estaba sentado en el autobús escuchando mi música. Había puesto Spotify en modo aleatorio y con el volumen bastante alto, como suelo hacer. De repente, la Marcha Real suena en mis auriculares, y a una señora que estaba al lado le llegan las notas musicales a sus oídos. Me mira mal y aparta la vista. En ese momento recuerdo que a algunos españoles al nacer les ponen un chip en el cerebro que pone: “odiarás a tu propio país y condenarás todo lo que lo represente”.

Llevo tiempo preguntándome el porqué de esta situación, de cómo puedes llegar a sentir repulsión por el suelo donde naciste, el cielo que te cobija y el aire que respiras. Mi búsqueda por una respuesta satisfactoria no ha tenido ningún resultado hasta el momento. Bueno, sí; me ha servido para entender una cosa mejor: la mayoría de izquierdistas de este país son precisamente los que sienten asco hacia él. Puede que porque el grupo de personas con el que me relaciono sean todos los de izquierdas o porque no he tenido la suerte aún de conocer a alguno que piense diferente. En cualquier caso; todavía no he podido entablar una conversación con alguien de izquierdas que no le repugne hablar de España con orgullo.


En realidad me dan mucha lástima. Lástima porque no saben cómo luchamos en tiempos pasados para defender Hispania; lástima porque no saben cómo echamos a los musulmanes de nuestra tierra; lástima porque no saben cómo terminamos de completar los mapas ocupando el espacio en blanco que dejaba América; lástima porque no saben la grandeza que tuvo España en el momento en el cual “en nuestro Imperio no se ponía el sol”; lástima porque ni se imaginan que tuvimos un cuerpo militar llamado “Los Tercios” comparable a los más exquisitos cuerpos de élite actuales, lástima porque no saben cómo derrotamos a los franceses, lástima por… en fin; lástima porque no tienen ni idea de nuestra historia, de la que sin duda, podemos sentirnos muy orgullosos.
Y adentrándonos más en el tema, podemos tocar el hecho de por qué estas personas de izquierdas suelen llamar “fachas” a todos los que sienten orgullo por España.

En mi opinión la razón es clara: los únicos partidos políticos que puedes encontrar que manifiesten abiertamente su orgullo para con nuestro país (VOX, Democracia Nacional o Alternativa Española son algunos ejemplos) son precisamente de derechas o de centro-derecha. En mi opinión, cada partido político es libre de tener su propia ideología y de hacer su propio programa electoral, pero siempre con el amor a España presente.

Mucho me temo que este odio a nuestro país va a en aumento en los últimos tiempos, debido a las acciones de los grupos separatistas en el País Vasco con el homenaje a Bolinaga (que se convirtió en un homenaje al terrorismo) y la manifestación a favor de la reagrupación de los presos de ETA y la más reciente consulta catalana el 9 de noviembre.

Pero en el supuesto caso que estuvieran en lo cierto; ¿dónde acaba el derecho a decidir? ¿Se puede independizar una comunidad de España? ¿Y una región de esa comunidad? ¿Y una ciudad dentro de esa región? ¿Y un pueblo dentro de esa ciudad? ¿Y una casa dentro de ese pueblo? ¿Y si en todos los países hacen lo mismo? No hace falta pensar mucho señores, para darse cuenta de que la situación sería de mano insostenible. Y cualquier gobierno con dos dedos de frente hubiera dispuesto todos los medios necesarios para parar estas acciones, que atentan directamente contra la integridad de España.

Y la culminación de este sentimiento antiespañol está en el nuevo partido de extrema izquierda Podemos. Bueno, perdón; lo dejaremos solo en izquierda, no sea que alguno de sus votantes se sienta ofendido.
Encabezado por el demagogo de Pablo Iglesias, se ha posicionado a favor de todo lo que atenta contra la unidad de España, favoreciendo los procesos secesionistas descritos anteriormente, incluso llegando a afirmar que los asesinatos de ETA tenían razones políticas y que por ello estaban justificados.

El propio Palo Iglesias afirmó en un artículo en 2008 que odia la bandera y el himno español, mientras que casi siente aprecio cuando escucha los himnos catalanes y vascos. De hecho, también ha dejado plasmado que es de los que piensan que todo el que lleve la bandera española es merecedor de llamarlo facha. ¿Cómo no se va a pensar lo mismo en España si este individuo va camino de ser presidente del Gobierno?

Recapitulando un poco ya para no extenderme mucho, la verdad es que mientras que en otros países se condena a los movimientos que atenten contra la patria; en España se ven bien y se apoyan.

“Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya”.
En esta simple oración, podríamos resumir la mayor parte de este artículo.
Quiero pensar que llegará un día en el que todos los partidos políticos tengan en su base un sentimiento patriota, en el que los nacionalismos queden desterrados para siempre y en el que se condene todo acto contra nuestra bandera.

En fin, quiero que llegue el día en el que una señora no te mire mal por escuchar en el autobús la Marcha Real.

Si logramos todo eso, puede que algún día podamos gritar sin que las personas de alrededor nos llamen fachas o cualquier otra cosa: “¡Viva España!”.

Saúl Pérez

(Twitter: @SaulPerez_96).