lunes, 2 de marzo de 2015

Bildu busca en Podemos «un compañero de viaje» hacia la independencia vasca

Bildu se ha posicionado claramente a favor de una alianza electoral con Podemos en las instituciones que surjan de la próxima cita electoral de mayo sobre la única base del respeto el «derecho a decidir» el futuro político de «Euskal Herria» (País Vasco y Navarra). «Todavía con la sana incógnita de saber qué es y qué va a ser Podemos (…) advertimos que puede ser un compañero de viaje en esta vía vasca a favor del derecho a decidir», ha augurado el presidente de Sortu y parlamentario vasco de Bildu, Hasier Arraiz, quien se ha ocupado de remarcar que su oferta de pacto por la independencia «no es sólo al PNV», como hasta ahora.

«Pablo Iglesias es hoy un adversario electoral pero mañana puede ser un aliado», ha recalcado el líder de la nueva Batasuna, deseoso de que Podemos se consolide en España como la nueva alternativa política que haga «saltar por el aire todos los cerrojos del 78» y permita así abrir un doble proceso constituyente «en el Estado español y en Euskal Herria». «Serían buenas noticias», ha dicho, seguro de que el «nuevo sector» que representa Podemos traerá «mayores claves para el entendimiento entre abertzales y no abertzales».


Arraiz ha recordado que Podemos –al que el Euskobarómetro sitúa ya como segunda fuerza política vasca, por delante de Bildu– se halla ahora en una «fase de fenómeno mediático» y aún «les toca definirse», también en cuestiones fundamentales como la territorialidad. En todo caso, se ha mostrado esperanzado ante la posibilidad de «nuevas interacciones» entre «gente abertzale y no abertzale» para remar juntos a favor del «derecho a decidir», y ha llamado a crear «nuevos puentes».


Según ha dicho, no se han producido reuniones, «por lo menos oficialmente», con Podemos, aunque ha reiterado que «EH Bildu ve posibilidad de acuerdo para conformar gobiernos» con los de Iglesias, siempre que estos se comprometan con el «derecho a decidir» de los «pueblos». Sobre su mediático líder ha dicho no tener «el placer de conocerle», por más que sea «imposible sacarlo del salón de casa».