miércoles, 25 de marzo de 2015

Podemos se opone a exigir a Venezuela que cese la violencia contra la oposición

El Parlamento Europeo hizo un llamamiento al diálogo por la paz y al respeto de los derechos humanos en Venezuela, al aprobar una resolución -de la que se desmarcaron grupos de la izquierda de la Eurocámara- contra la represión del régimen de Maduro contra la oposición.

Podemos se ausentó del debate en la cámara y finalmente votó en contra, junto al resto de la izquierda radical europea. Lo mismo hicieron Javier Couso (IU), perteneciente a GUE, el grupo que como los Verdes ha votado en contra del texto mayoritario y en el que se inscribe Podemos, que no participó en el debate.

"Llamamos a las partes a evitar que siga la escalada de violencia y recordamos al Gobierno de Venezuela que un diálogo constructivo es imposible mientras los líderes de la oposición todavía estén encarcelados", dice el texto aprobado por populares (PPE), socialdemócratas (S&D), liberales (ALDE) y conservadores y reformistas (ECR) del PE.




La resolución también reclama a las autoridades venezolanas "disolver y desarmar inmediatamente a los grupos descontrolados armados por asociaciones progubernamentales y a poner fin a su impunidad", uno de los puntos que ha llevado a la Izquierda Unitaria europea y los Verdes a no apoyar el texto mayoritario.

El mensaje del PE recuerda al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, su "responsabilidad" a la hora de asegurar juicios conforme a estándares internacionales así como de "respetar la separación de poderes". Igualmente, apunta al Ejecutivo venezolano que "la democracia y la justicia no puede usarse por las autoridades como medios de persecución política y represión de la oposición democrática".

El texto de la Eurocámara muestra la "honda preocupación por la situación de Venezuela y condena el encarcelamiento de manifestantes pacíficos, estudiantes y líderes de la oposición", al tiempo que urge "a la liberación inmediata de detenidos de forma arbitraria". El eurodiputado del PP Luis de Grandes se felicitó porque "los grandes grupos de la Eurocámara hayan consensuado una resolución tan contundente de descalificación a la actuación política como la de Maduro".

"¿Hasta cuándo Maduro va a abusar de nuestra paciencia y va a creer que tiene legitimidad para descalificar e insultar a personas como el expresidente (del Gobierno español José María) Aznar llamándole golpista?", cuestionó el eurodiputado del PP.

El belga Mark Demesmaeker, de los reformistas y conservadores europeos (ECR), también denunció en el debate previo al voto que el Gobierno de Venezuela "reprima las manifestaciones pacíficas de estudiantes, limitando derechos fundamentales". Para Fernando Maura (UPyD), la Eurocámara está "respondiendo a la situación en Venezuela, pero todavía no se ha hecho todo lo que se puede hacer". "Seguiremos trabajando con el mayor tesón si cabe para que Maduro rectifique y detenga las violaciones sistemáticas de Derechos Humanos", explicó Maura, del grupo liberal europeo (ALDE).

Muy distinto fue el punto de vista del GUE, el grupo que, como los Verdes, ha votado en contra del texto mayoritario. El eurodiputado de IU Javier Couso dijo que "algunos colegas en esta cámara usan el asunto de los derechos humanos para sus intereses. Se está instrumentalizando políticamente un debate sobre derechos humanos". Acusó a los grandes partidos de "querer ir en contra del rumbo democráticamente elegido por los venezolanos".

En la misma línea, Ernest Urtasun (ICV), de los Verdes europeos, señaló que existe en el PE por parte de algunos partidos "fijación con Venezuela por su color político". "Exijo la misma vara de medir para todos los países y el respecto a los derechos humanos. Contra Venezuela lo que se ha abierto es una causa general porque no gusta el color político en el Gobierno", señaló.

Para Fernando López Aguilar (PSOE), "al margen de los aciertos o desaciertos en la redacción de la resolución, lo cierto es que todos los actores deben implicarse con el cese de la violencia y el emprendimiento de un diálogo que ponga paz y permita el derecho de expresión y manifestación sin violencia".