miércoles, 27 de mayo de 2015

Impactante y reveladora historia de una refugiada de Corea del Norte

Desgarradora historia que muestra el interior de un sistema cuyas consecuencias, más que visibles en este vídeo, son difícilmente imaginables para nosotros. El testimonio de esta niña nos acerca a la realidad en la que están sumergidas casi 25 millones de personas.


No todos los ciudadanos de Corea del Norte sufren los delirios de sus líderes de igual forma, veamos más detalladamente cómo funciona el sistema político-social norcoreano:


1. Los campos de prisioneros políticos
Las informaciones sobre la situación social en Corea del Norte llegan con cuentagotas y eso cuando llegan. Los campos de prisioneros políticos son un hecho probado que se reparte geográficamente por la península. Campos que fueron construidos después de los gulags soviéticos de 1947 y han sufrido diferentes reformas pero actualmente existen seis campos en funcionamiento que se hayan podido confirmar.
Amnistía Internacional calcula que aproximadamente 150.000 personas están encarceladas en estos campos, sufriendo tortura, trabajos forzados y hambruna.

2. Hambruna severa
En 2009, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU informó que aproximadamente un 40% de la población entera de Corea del Norte sufre malnutrición y hambruna crónica. Se estima que la roqueta lanzada sin éxito en abril de 2012 habría sido suficiente para alimentar el 80% de la población entera del país durante un año.

3. Los desertores norcoreanos
Están sujetos al encarcelamiento, el tráfico humano y los abortos forzosos, una vida bajo el miedo constante de ser repatriados y, por lo tanto, exiliados a un campo de concentración o de “re-educación”, específicamente diseñados para los desertores. Estás sujetos a violencia y tortura y son campos mucho peores que los de los prisioneros políticos.
Bajo Kim Jong-Un, el gobierno norcoreano ha empezado a nombrar a los desertores bajo la calificación de clase “hostil” y aumentó la persecución de las familias de desertores. Fue oficialmente declarado que aquellos que desertaran durante los 100 días del luto del reciente fallecimiento de Kim Jong-Il serían ejecutados hasta la tercera generación de miembros familiares.
El embarazado está prohibido dentro del campo y si se encuentra a una mujer embarazada, los guardias abrirán en canal a la mujer, extraerán el feto y después la ejecutarán.

4. Idolatración
La idolatración de la dinastía Kim ha permitido que el gobierno norcoreano sostenga su ideología, estructura y preservación de poder. Los niños son educados y adoctrinados a una temprana edad para adorar a dicha familia. Este proceso también incluye la inserción de fuertes sentimientos de hostilidad a países como Japón y Estados Unidos.
Las instalaciones utilizadas para la idolatración constisten en 27 museos, 5 monumentos, 16 galerías de arte y 70 lugares históricos. Todo esto, sin contar las innumerables estatuas de Kim Il-Sung y Kim Jong-Il. 

5. Sistema de clases: Songbun
El sistema llamado Songbun, determina todos los aspectos de la vida de los ciudadanos de Corea del Norte. Cada individuo está determinado por la historia tanto del propio individuo como de la familia desde el nacimiento. Los estratos sociales se dividen en tres clases: la clase leal “nuclear”, la clase media “indecisa” y la clase desconfiada “hostil”.
La clase nuclear representa el 25% de la población y se reconoce por la exhibición de absoluta lealtad a la dinastia, fiándose el gobierno de ella. El estrato entero está empleado por el gobierno como burócratas de alto nivel o soldados, y retiene un alto poder en la sociedad norcoreana, bien diferenciada del resto de clases sociales. Tiene el privilegio de adquirir la mayoría, sino toda, la ayuda extranjera.
La clase indecisa es la clase vista como dudosa por los dirigentes y políticos. Experimentan algunas desventajas en el acceso al empleo, la educación y la ayuda médica. Este estrato, que carece de derechos humanos básicos, constituye el 55% de la población.
La clase hostil representa la última escala del sistema de clases Songbun y hace frente a una discriminación y violación de sus derechos de manera cotidiana. La mayoría de los prisioneros de los campos de concentración pertenecen a este estrato, mientras que otros que no son encarcelados, están sometidos a trabajos forzosos en un ambiente peligroso y aislado. Tienen un acceso limitado a las necesidades básicas como la comida, el agua, la educación o la ayuda médica y la ayuda externa rara vez alcanza esta clase.
Resulta interesante ver un sistema tan herméticamente cerrado como Corea del Norte, con una dictadura tan poderosa que es capaz de dominar incluso el flujo informacional que surge de internet, en un mundo en el que cada vez más se desdibujan las fronteras y el poder económico se hace dueño de la soberanía que pierden los Estados.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...