miércoles, 5 de agosto de 2015

Ciudadanos quiere imponer una escuela laicista y mixta

La formación de Albert Rivera confirma su pretensión de eliminar los conciertos educativos que incluyan la educación diferenciada por sexos. Así lo ha declarado Matías Alonso, número tres del partido, en una entrevista para el programa de Intereconomía ‘Mediodía en Directo’. Además, el también diputado autonómico del Parlamento de Cataluña ha señalado que el sistema educativo que se propondrá desde Ciudadanos será laico, excluyendo así a todas aquellas familias que deseen una educación confesional.

Ciudadanos sigue, de esta forma, la estela del PSOE en Andalucía, formación que también ha intentado hacer viable esta propuesta hasta que el Tribunal Superior de Justicia andaluz decidió fallar a favor de la libertad de los padres. Desde la formación socialista se empeñan en tachar al modelo de antipedagógico porque "rompe con el principio de igualdad que debe prevalecer en la enseñanza sostenida con fondos públicos", tal y como señaló en un comunicado la Consejería de Educación de la Comunidad.

Ya lo adelantó Albert Rivera

"Que se lo pague cada uno". Es la frase decisiva con la que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, sentenciaba en una entrevista concedida a El Periódico de Catalunya el eterno debate educación diferenciada -la que separa a niños y niñas-) sí, educación diferenciada no. La suya es la postura del no o, desde luego, del no con dinero público. En concreto, cuando se le pregunta si deben seguir recibiendo subvenciones las escuelas que diferencian a los alumnos por sexo, el joven político señala que respeta mucho a quien confíe en otros métodos para educar a sus hijos, "pero que se lo pague cada uno. La educación de servicio público, la que pagamos todos, debe reflejar el modelo de la sociedad, en la que todos vivimos conjuntamente.”

En esta posición, el de Ciudadanos se alinea con la izquierda más radical, que ha perseguido siempre desde el poder estos conciertos educativos, tratando de imponer un modelo ideológico único en las escuelas.

Es el mismo argumento, el de Rivera, de quienes quieren aislar el castellano en Cataluña y apuestan por una educación pública en catalán y, quien quiera otra cosa, que se la pague. Pero, ¿se sostiene este argumento? Lo cierto es que la Declaración Universal de Derechos Humanos recoge, en el artículo 26, que "los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. En España, este reconocimiento se concreta en el artículo 27 de la Constitución, que establece que la educación básica es obligatoria y gratuita y que los poderes públicos deben garantizar "el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones". Con la ley en la mano, el Estado está obligado a ofrecer una educación pública y gratuita, pero cómo ha de ser esa educación es un derecho que recae sobre los padres. De ahí que la Justicia española, ante la insistencia de los gobiernos de izquierda por erradicar este modelo, haya reconocido siempre la constitucionalidad de la educación diferenciada y la oportunidad de que el Estado la subvencione, siempre que ésta trate por igual a niños y niñas, tal como explica a Gaceta.es la Asociación Europea de Educación Diferenciada.

Reconocimiento de la educación diferenciada

Tanto la ONU como la UNESCO junto con diferentes instituciones internacionales han señalado los beneficios de la educación diferenciada. Tanto es así que en países como Francia, Italia, Alemania, Inglaterra, Bélgica y Noruega comienzan a proliferar los colegios con este tipo de sistema educativo. Según los expertos, este modelo garantiza el éxito escolar, otorga más oportunidades a los estudiantes, favorece la cohesión social y mejora el clima en las clases, entre otros motivos.

La formación naranja apuesta así por la educación laica y mixta obligando a los padres a que tengan que llevar a sus hijos a un colegio privado si quieren que reciba una educación diferenciada o confesional. Sin embargo, Ciudadanos incumpliría el principio constitucional de libertad de enseñanza y el artículo 26.3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. 

Asimismo, sorprende que Ciudadanos haya apostado por una medida tan radical imponiendo un sistema de educación mixto y laicista, mostrando el reverso del sistema educativo franquista en el que los padres que apostaban por una educación laica tenían que pagar por ella.