miércoles, 14 de octubre de 2015

Zaragoza quiere prohibir la representación institucional en los actos religiosos

El Ayuntamiento de Zaragoza podría aprobar una reforma del Reglamento de Protocolo y Ceremonial del consistorio con el objetivo de impedir que haya representación institucional del gobierno municipal en los actos religiosos.

Esta medida se debatirá en el consistorio una propuesta de Zaragoza en Común, partido que gobierna actualmente la ciudad, que pretende que los cargos públicos del Ayuntamiento no puedan asistir a los actos religiosos de la ciudad en representación del consistorio, sino únicamente a título personal.

El punto del Reglamento de Protocolo y Ceremonial que Zaragoza en Común quiere eliminar es el que se corresponde con el artículo 8.1A en el que se indica que “los miembros de la Corporación que así lo deseen podrán asistir asumiendo la representación institucional del Ayuntamiento de Zaragoza que su cargo les confiere, portando los símbolos y distintivos”.



Modificando este artículo del reglamento, el actual gobierno de Zaragoza pretende suprimir cualquier símbolo del Ayuntamiento en actos de la Festividad de Nuestra Señora del Pilar, Día de la Hispanidad (12 de octubre), el Rosario de Cristal (13 de octubre) y la Procesión del Santo Entierro, el Viernes Santo.

De aprobarse esta modificación del protocolo, a celebraciones como la misa del 12 de octubre en honor a la Virgen del Pilar, patrona de Zaragoza y de España, los concejales no podrían asistir con la banda del Ayuntamiento. Desde el consistorio reconocen que “el punto crítico de esta reforma son las fiestas del Pilar”, aunque la modificación no afectará a los actos religiosos de este año.

“Igual que no vamos a la Fiesta del Cordero, de tradición islámica, con la banda del Ayuntamiento, tampoco a un acto católico”, sostienen desde el gobierno de Zaragoza en Común, obviando que tanto la misa en la catedral como la ofrenda floral en honor de la Virgen del Pilar son tradiciones profundamente arraigadas en la ciudad y en las que siempre ha habido representación institucional.

Zaragoza en Común ha defendido su propuesta afirmando que el objetivo de este nuevo protocolo es “introducir la laicidad” y para ello es necesario “eliminar cualquier símbolo municipal en los actos religiosos”. Desde el PP, sin embargo, exigen que se respete “el derecho a decidir de todos los concejales” y “que no se nos prohíba ir a los actos religiosos que son parte esencial de las fiestas”,ha defendido la concejal del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Zaragoza, Patricia Cavero.

El grupo municipal del PP ha presentado, por su parte, un voto particular a la modificación del reglamento de Protocolo para defender “la libertad religiosa de los concejales”. “No aceptamos la prohibición que nos impone el alcalde Santisteve y echamos en falta la opinión de los técnicos, como los de protocolo”, afirma Cavero.

De aprobarse esta reforma, Zaragoza sucumbiría al laicismo radical, siguiendo la estela de otras ciudades como Sevilla o Santiago de Compostela, que también han querido reducir la religión al ámbito privado prohibiendo la representación institucional en los actos religiosos.


En Sevilla, el alcalde socialista, Juan Espadas, promovió la restricción de la representación municipal en los actos religiosos, al considerar que había “sobrerrepresentación” institucional. El alcalde de Santiago de Compostela, Martiño Noriega, tampoco quiso asistir a la misa en la Fiesta del Apóstol Santiago, convirtiéndose en el primer edil compostelano en negarse a asistir a esta celebración.