miércoles, 30 de diciembre de 2015

Cientos de refugiados guardan vídeos de decapitaciones en sus móviles



La policía noruega anuncia haber encontrado fotos de cabezas cortadas y vídeos de decapitaciones en teléfonos móviles pertenecientes a refugiados, así como banderas y símbolos del Estado Islámico en sus equipajes. 

La noticia apareció en un reportaje del diario online Nettavisen, según el cual la entrada masiva de refugiados en el país en los últimos meses ha obligado a que los agentes de aduanas del país tuvieran que limitar su control de equipajes a someros registros aleatorios, de lo que han salido “centenares" de estas muestras, tan poco congruentes con la imagen de familias deseando dejar atrás el horror que nos han venido vendiendo los medios de comunicación en su abrumadora mayoría. 

Erik Haugland, responsable del programa de asilo noruego, se apresuró a declarar que quizá había motivos inocentes para guardar esas imágenes (¿quién no querría mantener fotos de decapitaciones tras escapar del horror de la guerra?), añadiendo, sin embargo, que algunos las conservarían porque apoyaban o pertenecían a grupos terroristas.


La noticia se produce poco después de que el periodista Max Galka realizara un metaestudio sobre encuestas de Pew Research, Zogby, el Washington Institute, ORB International, CSIS, y ACRPS y revelara que un 21% -4,6 millone- de los sirios apoya el ISIS. Y a principios de mes se hizo público un manifiesto -Banderas Negras sobre Roma- en la que el propio ISIS alardeaba de cómo iban a aprovechar el programa europeo de asilo para infiltrar operativos en los distintos países europeos.


Los "refugiados" "sirios" se han convertido este año en el principal motivo de discordia entre dos bandos ideológicos que se perfilan más claros cada día, que superan las divisiones políticas tradicionales y que están condicionando cada vez más, desde Polonia hasta Francia, desde Alemania a Estados Unidos, el panorama electoral de Occidente. Pueden llamarlos globalistas contra nacionalistas, si quieren. No es extraño que la Sociedad para el Idioma Alemán (Gesellschaft für deutsche Sprache, o GfdS) nombrara a Flüchtlinge, "refugiado", la Palabra del Año para 2015.