lunes, 25 de enero de 2016

El Madrid de Carmena, hecho un estercolero


En 2013 el Ayuntamiento de Madrid, gestionado entonces por los populares y con Ana Botella a la cabeza, firmó un contrato por diez años para la limpieza de las calles y zonas verdes de Madrid. No especifica un número diario de operarios en las calles ni con qué periodicidad deben cuidarse, sino que establece una serie de condiciones y criterios para valorar la calidad del servicio que, si se incumplen, conllevan una sanción económica: que no haya pintadas en las paredes, que las papeleras no rebosen, agua en las calles cada noche…


Adjudicado a OHL&Ascan y VALORIZA, el contrato de limpieza ha servido al actual equipo de la alcaldía de Madrid, Ahora Madrid con Manuela Carmena a la cabeza, para justificar la abundante suciedad en las calles. Dice la alcaldesa que las concesionarias reconocen que Madrid está sucio, lamenta que falte personal –hay expedientes temporales de regulación de empleo en marcha- y critica la mala gestión de Botella. De ahí no sale, pero Madrid sigue sucio. 

Casi seis meses después de anunciar un Plan de choque para dejar Madrid “limpito”, las calles de la capital española siguen sucias. Un paseo por el barrio de Chamberí, desde la Plaza de San Juan de la Cruz hasta la de Cristo Rey, evidencia la acumulación de basura y la nula retirada de hojas secas, culpables de un número importante de caídas en la calle. 

Botella o Carmena, culpa de uno u  otro equipo o de las concesionarias, la realidad por la que protestan los vecinos es la falta de limpieza: “ni limpieza de choque ni nada de nada. Han limpiado cuatro calles para la foto, ha habido más recursos públicos para publicitar una limpieza que para la limpieza en sí”, denuncia una vecina en la web de avisos habilitada por el Ayuntamiento. “Soy vecina de Puerta del Ángel. Llevo años viviendo allí y jamás ha estado el barrio tan deteriorado y sucio como está ahora”, señala otro. 


Fuente: La Gaceta