lunes, 8 de febrero de 2016

Carmena no contamina… dictamina

La última noticia que nos llega desde el tan aclamado Ayuntamiento de Madrid son las restricciones que se van a llevar a cabo en nuestra capital contra los coches diésel, noticia anunciada por la concejal de Movilidad Inés Sabanés. Y es que, ni más ni menos, Manuela Carmena, haciendo gala de una demagogia que se hace cada vez más evidente según transcurre su mandato, se ha propuesto acabar para el año 2020 con el 70% de los coches que circulan actualmente por Madrid, es decir, los coches diésel. 

Para justificar estas nuevas medidas, tanto la alcaldesa como su concejala han afirmado que estos motores emiten unas partículas dañinas para el medioambiente calificando este tipo de automóvil como, y cito textualmente, “extremadamente peligrosos”. Lo que la alcaldesa debería saber es que no son estos motores los que ponen en peligro a la población de Madrid, sino los terroristas que liberó durante su etapa como jueza, gracias a Dios, hace años ya, porque aunque ahora todos los madrileños tengan que soportar una alcaldesa tal, pueden tener la tranquilidad que en el Tribunal de Justicia se encontrarán jueces competentes.



Cabe la posibilidad de que a ciertas personas les parezca un sin sentid e incluso un atrevimiento la crítica a una ley que pretende supuestamente la mejora del medioambiente madrileño sin embargo a cualquier persona normal que sepa ver más allá de la mera noticia le bastarían escasos 10 segundos para darse cuenta de que, efectivamente, a Manuela Carmena lo único que le interesa es al fin y al cabo la tajada económica que puede sacar. En este caso concreto la bonita excusa de ayudar al medioambiente sirve para inaugurar nuevos parquímetros más allá de la M-30.

Por otra parte también se podría pensar que el resto de partidos políticos, con capacidad de decisión y de opinión en este tipo de cuestiones, se opondrían a tales reformas. Sin embargo, Manuela Carmena con una afirmación que puede parecer hasta chulesca asegura que se limitará solo a informar en vez de someterlo a voto. Una votación que anunció antes de llevar a cabo este plan y que ha sido exigida por la líder del Partido Popular Esperanza Aguirre, exigencias que no han sido escuchadas como bien era de esperar cuando se trata de un gobierno que rechaza sistemáticamente las propuestas  de la oposición.

Y ya por último solo queda mencionar las palabras del presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo. Asegura que declararle la guerra al diésel no es la solución, dice que el verdadero problema de la contaminación son los coches antiguos y argumenta que un coche de gasolina viejo contamina mucho más que un diésel nuevo. Por ello se hace evidente la necesidad de que la alcaldesa se informe sobre el problema real de su ciudad y de que busque soluciones realistas a él.

Una vez más se hace evidente la falta de seriedad a la hora de buscar soluciones por parte del Ayuntamiento de Madrid algo que viene a ser costumbre y que empieza a levantar algo de resquemor hasta en las propias personas que votaron a este partido y es que como dijo el filósofo griego Heródoto, y sin que sirva de precedente, no hay nada más necio e insolente que una muchedumbre inepta. Disfruten de lo votado.