lunes, 15 de febrero de 2016

Las empresas huyen de las CCAA donde gobiernan PSOE y Podemos

Decenas de sociedades se llevan la sede de Castilla-La Mancha, Extremadura, Navarra o Comunidad Valenciana tras el cambio de gobierno regional. Los expertos señalan el temor a cambios normativos y fiscales.

Apenas llevan seis meses en el Gobierno y las regiones denominadas "del cambio" ya han provocado una estampida de empresas. Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Navarra, Extremadura... las comunidades gobernadas por PSOE y Podemos, además de otras formaciones nacionalistas, han vivido una constante fuga de empresas en la segunda mitad del año, con la salida de decenas de compañías. Una situación que contrasta con el atractivo del que muchas de ellas gozaban en el hasta junio, de acuerdo con las cifras de traslados de domicilios sociales entre comunidades autónomas que ofrece la base de datos de la agencia de ráting española Axesor.



Estas comunidades han subido de forma masiva los impuestos, ya se trate del IRPF, Impuesto de Patrimonio o de Sucesiones. Todos ellos afectan a los empresarios, ya sea por la repercusión sobre su sueldo o el de sus empleados o por el coste de mantener la empresa en un territorio donde el Impuesto de Patrimonio es más elevado. Algunos, incluso, podrían estar pensando en un ahorro fiscal cuando la empresa se transmita en herencia.

Castilla-La Mancha es la que sale peor parada. Desde julio, cuando se formó un gobierno socialista con el apoyo de Podemos, hay 92 empresas que han abandonado la región, por sólo 54 entradas, lo que arroja unas pérdidas netas de 38 compañías en apenas seis meses. Esta situación contrasta con la situación del primer semestre del año, cuando el balance mostró una ganancia de siete empresas que decidieron asentarse en la comunidad. Asimismo, los datos eran también positivos en 2014, el último ejercicio completo del PP, con 13 nuevas sociedades.

Asimismo, la situación es muy negativa en Extremadura y en la Comunidad Valenciana. En la comunidad actualmente presidida por Guillermo Fernández Vara con el apoyo de Podemos los datos también se han dado la vuelta tras la entrada del nuevo equipo de gobierno. En concreto, la región ha perdido cinco empresas, frente a las siete que ganaba entre enero y junio. En cambio, en la región levantina la fuga de empresas que ya existía en la primera mitad del año (con la pérdida de 18 compañías) se ha más que duplicado en la segunda parte del ejercicio, hasta alcanzar las 42 entidades.

Hay varias razones por las que una empresa puede decidir cambiar su domicilio fiscal, de acuerdo con Alejandro Puyo, director del gabinete técnico de la Asociación Española de Asesores Fiscales. Puyo señala que "las empresas deciden cambiar su sede fiscal tanto por razones de seguridad jurídica como de ahorro fiscal. Las empresas buscan territorios que no cambien las reglas del juego y se van a otros más estables".

Además, el economista advierte que este tipo de decisiones no se toman a la ligera porque tienen un coste: "No sólo hay que registrar el cambio de domicilio, sino que hay que celebrar las reuniones del Consejo de Administración en la nueva sede y tomar las decisiones allí".

Sin embargo, en el caso navarro, que pierde 20 empresas en el segundo semestre frente a las 4 que ganaba en el primero, hay más factores en juego. Por un lado, la comunidad tiene capacidad para fijar el Impuesto de Sociedades; por otro, hay cierto temor hacia el nacionalismo. En concreto, el nuevo Ejecutivo (Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda Ezkerra) ha elevado el tipo impositivo de Sociedades del 25% al 28% para 2016, frente a la bajada nacional del 28% al 25% este año.

Además, también ha incluido a las Sicav en la tributación general, frente al 1% en el resto de España. Aunque estas subidas no entran en vigor hasta el año actual, muchas empresas pueden haber decidido trasladar su domicilio en previsión de la nueva normativa. Por otro lado, el que grupos nacionalistas cercanos a ETA estén en el Gobierno también habría disuadido a muchos empresarios de mantener su sede en el territorio, ya que eso supone el acceso a sus datos fiscales. Es el mismo proceso que ha tenido lugar en el País Vasco entre 2012 y 2015, tras la entrada de EH Bildu en las diputaciones, con la pérdida de 226 sociedades.


Finalmente, Baleares y Aragón, no han sufrido esta estampida a pesar de estar gobernadas por coaliciones de izquierdas. Esto se debe a que Aragón es un gran refugio para empresas catalanas, cuya salida se ha intensificado en los últimos meses del año, mientras que Baleares mantiene el atractivo que tenía en los últimos ejercicios, muy basado en el factor turístico.