viernes, 1 de abril de 2016

REFLEXIONES ENTORNO A LA DEUDA PÚBLICA



Recurrentemente y con el propósito de despreciar la brillante gestión económica del gobierno de Mariano Rajoy, algunos ignorantes arguyen el indicador de la deuda pública como elemento infra valorador.

Cuando a finales del siglo XIX España pierde las provincias ultramarinas, la deuda pública ascendía al 123,6% del PIB.  Se trata del porcentaje de deuda sobre el PIB más elevado en 118 años.  En la etapa de la monarquía y hasta la dictadura de Primo de Rivera, la deuda baja hasta el 34%.  Tanto la dictadura de Primo de Rivera, desde 1923, como la 2ª República, desde 1931 hasta 1936, elevan la deuda pública al 65% del PIB.  La dictadura franquista baja la deuda pública al 7,3% del PIB.  Felipe González hereda una deuda del 22%.  José María Aznar hereda la deuda pública al 60% del PIB. José Luis Rodríguez Zapatero hereda la deuda pública al 45%.  Mariano Rajoy la hereda al 70%.


Pero el panorama que encuentra Rajoy al acceder al poder no incluye sólo el segundo porcentaje de deuda pública más elevado hasta ese momento, en 118 años, sino que también presenta el mayor porcentaje de déficit público heredado de la historia de la actual democracia española: el 9,5% del PIB.  La combinación de deuda pública y déficit público heredada por el Partido Popular a finales de 2011, teniendo en cuenta que el déficit que se encontró en 2004 Rodríguez Zapatero fue del 0%, es a la que yo me refiero como MALDITA HERENCIA.

La MALDITA HERENCIA genera una lógica y perversa inercia negativa en la economía que Rajoy es incapaz de neutralizar en los dos primeros años de su mandato y que perjudica todos los indicadores macroeconómicos durante la primera mitad de la legislatura.  No obstante, las paradigmáticas reformas y políticas aplicadas desde principios de 2012 producen ya a partir de 2014 un claro cambio de tendencia en los indicadores que habían sido negativos hasta finales de 2013.  La España que presenta el Partido Popular a finales de 2015 es la locomotora de crecimiento de la eurozona y el país que más crea empleo de la OCDE.

Sin embargo, el indicador de la deuda pública a finales de 2015 no es como el resto de indicadores macroeconómicos: realmente es malo.  Entre 2012 y 2015 hay un incremento de la deuda de algo más de trescientos mil millones €, presentando finalmente un porcentaje del 100% del PIB.

Como planteaba al principio, es esa foto la que utiliza la progresía para echar por tierra la titánica acertada e internacional y unánimemente aplaudida labor del Partido Popular.  El incremento de la deuda pública en la etapa de Rajoy no se deriva de una mala gestión del PP, sino de la ruina que heredó de los socialistas.  Es incompatible acusar a Rajoy del incremento de la deuda pública condenando simultáneamente al Partido Popular por los recortes y la austeridad.

Será objeto de otro artículo pormenorizar en los detalles técnicos del incremento de la deuda durante los últimos 4 años, pero valga como adelanto de la etiología de dicho incremento la espectacular bajada del déficit público heredado, el FLA y el Pago a Proveedores de EE. LL. y CC. AA. o afrontar tremendos agujeros como el déficit tarifario eléctrico o los de Sanidad e Infraestructuras.


El hecho cierto es que el Partido Popular ha conseguido, por segunda vez en los últimos veinte años, que España haya superado una ruina heredada del PSOE y eso es lo que desnorta absolutamente a la izquierda.