miércoles, 31 de agosto de 2016

Las diez 'carmenadas' del año



Manuela Carmena lleva poco más de un año en el poder, pero durante todo este tiempo le ha dado tiempo a proponer, y en algunos casos aprobar, muchas iniciativas y planes que han sido llamados popularmente como ‘carmenadas’. La cabalgata de Navidad, el excesivo gasto en la fiesta del Ramadán y la idea de que los universitarios limpiaran sus propios campus son sólo algunas de las propuestas más disparatadas. Aunque si hay un colectivo que ha sufrido las ideas de la primera edil, es la Policía Municipal. En Estrella Digital repasamos las ideas más polémicas de la alcaldesa durante su todavía breve mandato.
1. Cabalgata de Navidad
Las luces, los puestos, el Belén de la Plaza Mayor. Son sólo algunos de los reclamos que hacen que miles de españoles se desplacen cada año a la capital para disfrutar de un ambiente navideño único. Pero Carmena y su equipo no entienden de magias, sólo de diversidades culturales. Por este motivo y bajo este pretexto, la alcaldesa decidió convertir la tradicional cabalgata de los Reyes Magos en un desfile de carrozas más propio del Día del Orgullo. Djs, monstruos indescriptibles, y trajes para sus majestades que parecían diseñados por la misma Agatha Ruiz de la Prada fueron lo más destacado de un evento para el olvido.

Por si fuera poco, uno de los artistas que participaba en el espectáculo decidió realizar el peor y el más cruel de los ‘spoilers’. “¿Desde cuándo conoces a los Reyes Magos?”, preguntó un reportero a David Fernández, más conocido como el ‘revienta cabalgatas’, que iba enfundado en un traje peludo de difícil descripción. “Desde que conozco a mis padres”, respondió este. Adiós a la ilusión. Por todos estos incidentes la alcaldesa fue trending topic bajo el ‘hastag’ #NuncaTeLoPerdonaréCarmena.
2. Un Ramadán por todo lo alto
Aunque España es un país laico, es una evidencia que la religión mayoritaria es la católica. Además, la Semana Santa no es sólo un reclamo religioso, sino que también es un atractivo turístico. Pero Carmena en otro intento de equiparar culturas y religiones decidió destinar 150.000 euros del presupuesto municipal a la celebración del Ramadán. Por el contrario, la Semana Santa, a la que rebautizó como ‘Semana de las Festividades’, recibió 175.000 euros. Es decir, la festividad musulmana fue financiada con sólo 25.000 euros menos que la cristiana. Además, el Consistorio también sufragó con 150.000 euros la celebración del Nuevo Año Chino.
3. La Policía Municipal, denostada
Desde la llegada de Ahora Madrid al Ayuntamiento, los enfrentamientos entre el equipo de Gobierno y el cuerpo de seguridad local han sido constantes. No ha existido semana que no surgiera una nueva polémica entre ambas instituciones. La presentación del nuevo Plan Director ha sido el detonante final. En su afán por acercar a los agentes municipales a la ciudadanía, el Consistorio suprimió las UCS (por considerarlas violentas), creó la policía de barrio basado en algunos modelos europeos como los bobbies ingleses y reforzó la figura del agente mediador. Estos cambios y muchos otros realizados en este mismo sentido levantaron ampollas entre los sindicatos policiales hasta el punto de llegar a cuestionarse sus funciones para con la ciudadanía. “Lo próximo va a ser crear la unidad de los besos y los abrazos”, afirmó en su momento Julián Leal, portavoz del CPPM. Durante este tiempo la crispación fue tal que hasta el concejal de Seguridad, Javier Barbero, sufrió un escrache de sus propios agentes municipales. En la actualidad, la supresión del desfile tradicional de San Juan y la idea de crear unos jueces de barrio han vuelto a reavivar las discrepancias entre ambos organismos.
4. Coches a 70 km por hora en la M-30
En noviembre y ante los altos niveles de contaminación, Carmena decidió activar el “Escenario 1” previsto por el Ayuntamiento, que limitaba la velocidad en la vía periférica y accesos a la capital hasta los 70km por hora. En diciembre, el Consistorio aplicó el “Escenario 2”, que además de la limitación de velocidad incluía la prohibición de aparcar en la zona SER a los no residentes, hasta las 15.00 horas de la tarde. La aplicación del protocolo, que por cierto aprobó la antigua alcaldesa Ana Botella, no fue lo que enfureció a los madrileños. Fue la falta de previsión e información lo que alteró el ánimo de algunos ciudadanos que tuvieron que cambiar el coche por el también caótico de por sí, transporte público.
5. En Madrid, ni un ladrillo
Un año en el poder ha supuesto el bloqueo de la gran mayoría de operaciones urbanísticas de la capital. La venta del Edificio España, la operación Mahou-Calderón, y el desarrollo urbanístico de Chamartín. Son sólo algunos de los proyectos que Ahora Madrid ha paralizado debido a las prevenciones que tiene este equipo de gobierno a la inversión privada. Además, cooperativas como Residencial Metropolitanque pretendía construir 443 viviendas en las antiguas cocheras de Madrid no han podido comenzar las obras hasta el momento porque el Ayuntamiento entiende que su proyecto va en contra del Plan Urbanístico General.
6. En busca del mejor bocadillo de calamares
Es un manjar de la capital y al parecer digno de ostentar una aplicación para el móvil, según Manuela Carmena. A finales de junio, la primera edil presentó ante la prensa la ‘app’  'MiMadridMiBocatadeCalamares', con la que el Consistorio ofrecía rutas de bares y restaurantes donde probar los mejores bocatas de calamares de Madrid. A través de cinco sencillas preguntas, la aplicación detecta los gustos de cada usuario y selecciona así los establecimientos más acordes a sus preferencias.
7. Los universitarios madrileños, los nuevos barrenderos de la ciudad
En el mes de octubre, Carmena sorprendió a propios y extraños con una de sus propuestas más disparatadas. La magistrada planteó que los universitarios ayudasen a limpiar las calles de Madrid. “El objetivo de esta iniciativa es sensibilizar a los jóvenes, que lo harían de forma ocasional", expuso en su momento la primera edil. "No está mal que durante dos o tres meses una persona sea barrendero o barrendera ocasional", opinó Carmena. Por si la situación fuera poco kafkiana, algunas voces del Consistorio apuntaron a la posibilidad de que los universitarios fueran recompensados con créditos por realizar estas labores de limpieza. La propuesta de que "las madres" –no los padres– limpiaran las aulas solo fue un precedente que puso en grave alarma a los sindicatos y los trabajadores de la limpieza.
8. Camas elásticas en vez de bancos
Sí, aunque parezca surrealista, la idea de cambiar los bancos por camas elásticas ha salido de las cabezas del equipo de gobierno de Ahora Madrid. Verano es un mes complicado para la prensa por la falta de noticias, pero propuestas como ésta, publicada en la página web Decide Madrid, rescatan al más torpe de los periodistas. El Consistorio está decido a renovar el inmobiliario urbano y para ello ha dejado varios modelos que remplazarán a los antiguos bancos de la capital. Camas elásticas, dispensadores de sillas de camping o bancos para conversar en aparcamientos, son algunas sus propuestas.
9. Ceniceros para decidir el campeón de la Champions League
El pasado 28 de mayo el Atlético de Madrid y el Real Madrid se disputaban en Milán el cetro europeo. Ese día la noticia estaba en la ciudad italiana, pero una semana antes lo estaba en la capital. La alcaldesa decidió colocar algunos ceniceros en distintos puntos de Madrid con los escudos de los colchoneros y los merengues, para que los fumadores depositaran sus colillas en el hueco del equipo que pensaran que iba a ganar la final. El Atlético de Madrid se hizo con la victoria tras el recuento de cigarrillos, pero el fútbol le dio la victoria a los de Chamartín.
10. Nudismo en las piscinas municipales
El escándalo saltaba en el debate del Estado de la Ciudad el pasado 6 de julio. Durante su intervención, Esperanza Aguirre anunciaba que Ahora Madrid planeaba celebrar el ‘día sin bañador’ en las piscinas de la capital. Aunque es una propuestas del Consistorio, será el propio distrito quien apruebe la celebración de este nudismo ocasional. Algunas figuras del Ayuntamiento se defendieron de las críticas al afirmar que esta práctica ya se daba con el Gobierno de Gallardón. Pero se equivocan, porque en realidad en 2010 lo que existía era un convenio para el alquiler de la piscina climatizada de la Casa de Campo durante algunas horas del primer sábado de cada mes para que la gente que lo deseara fuera a bañarse sin ropa de baño.