viernes, 16 de septiembre de 2016

El «número tres» de Carmena niega tener el dinero que admitió en 2015


El actual alcalde en funciones de Madrid, Nacho Murgui, aseguró ayer que no publicó sus ingresos de 2015 porque «no tenía cuentas bancarias». Una situación un tanto inverosímil porque la primera vez que no dio información de su capital, en diciembre de ese año, reconoció que al llegar a Cibeles disponía de mil euros en una cartilla. También porque tanto el año pasado como este le constan dos créditos con la entidad Bankia. 

«En un país como este, puede resultar raro que un político no tenga cuentas corrientes, pero lo que hay en la declaración de bienes es lo que hay en la realidad», declaró el delegado de Coordinación Territorial y presidente de Retiro, tras un acto en el que despedía a los niños saharauis que han pasado el verano en Madrid. Lo que figura en el Portal de Transparencia, como desveló ABC, es lo mismo que nada.


Las palabras de Murgui son una nueva justificación a la ausencia de sus cuentas bancarias en el ejercicio de 2015, donde no figuran sus ingresos ni los del también edil de Ahora Madrid Guillermo Zapata. La primera declaración se hizo en junio de 2015, tras el cambio del Gobierno municipal, y aunque han tenido otra oportunidad para hacerlo, los datos siguen sin aparecer, lo que contraviene las Leyes de Bases de Régimen Local y Transparencia. Lo sorprendente es que las versiones dadas por el expresidente de la FRAVM no se asemejan en ambos casos.


El 3 de diciembre de 2015, después de que no aparecieran sus ingresos en el Portal de Transparencia, una de las medidas estrella de Manuela Carmena, el polémico edil dio una escueta explicación en su perfil de Twitter: «Mi cuenta de Bankia tenía en torno a 1.000 euros cuando hice la declaración, hoy 19.193 a falta de hacer las donaciones por valor de 14.771,29 euros». Seis meses después, en la declaración de junio de 2016, seguía sin desvelar su capital en 2015, ahora porque «no tenía cuentas».

En segundo término, a colación de su explicación, resulta difícil de creer que no posea ninguna cartilla en el banco si en la misma declaración de 2015 reconoce tener dos créditos con Bankia, con un importe de 2.985,94 y 2.582,63 euros, respectivamente. Nacho Murgui explicó la situación de sus cuentas apenas unos días después de que la alcaldesa de la capital asegurara que este error ya «estaba subsanado» y que se debía a «una especie de despiste o algo así».

Respecto a los datos del año 2016, como publicó ABC hace poco más de una semana, sí dio detalle de sus ingresos bancarios junto al resto de concejales de la corporación, aunque se hizo en el Portal de Datos Abiertos, y no en el de Transparencia, como se planeó en un principio, por un «problema técnico».
Lo cierto es que la demora en las publicaciones propició que el presidente del Pleno, Mauricio Valiente, diera incluso un ultimátum a Murgui y a Zapata a principios de julio. En un plazo máximo de diez días, debían actualizar sus datos y presentar sus declaraciones de 2016.

Según la última actualización, Murgui tiene 12.820,37 euros en el banco después de más de un año como «número tres» de Carmena en el Consistorio, donde recibe un salario anual de 94.758 euros anuales brutos, a razón de casi 8.000 euros mensuales. Además, este año redujo su deuda con la antigua caja de ahorros a aproximadamente la mitad.

27.600 euros como técnico

Antes de que el alcalde en funciones tomara posesión como concejal en el Ayuntamiento, ocupó el cargo de presidente de la Federación Regional de Vecinos de Madrid. Lo abandonó en febrero de 2015 para formar parte de las listas de Ahora Madrid, la marca municipal de Podemos, para las elecciones del 24-M. Como desveló ABC, hasta entonces percibió un sueldo de 27.606 euros anuales.

Acusado de haber recibido esta cifra de forma irregular, cercado por la oposición, alegó que los casi 30.000 euros los recibió desde 2004 en calidad de técnico de la organización. Murgui explicó ayer que, una vez abandonada la federación por incompatibilidad, no tuvo ingresos entre ese mes de febrero y su llegada a Cibeles.