lunes, 10 de octubre de 2016

Carmena no paga las horas extra a la Policía desde abril



A los agentes de la Policía Municipal de Madrid no paran de surgirles nuevos motivos para aumentar su descontento con el equipo de Gobierno de Ahora Madrid. La escasez de la plantilla (son poco más de 6.000 agentes, gran parte de ellos ya en segunda actividad), los nuevos organigramas para desempeñar funciones que ya venían realizando a raíz del nuevo Plan Director, o la discriminación con respecto al resto de funcionarios municipales con la jornada laboral de 35 horas, son algunos de los problemas con los que llevan tiempo lidiando y que parece que se van enquistando.

Lógicamente, todo se hace más cuesta arriba cuando cuentas con un dinero que te corresponde y que no acaba de llegar. Y es que, según denuncia el Colectivo Profesional de Policía Municipal de Madrid (CPPM), a los agentes municipales de la capital le deben las horas extra desde el mes de abril. Unas horas que se pagan a 17 euros si se realizan de lunes a sábado en horario diurno o a 23 euros si es festivo o nocturnos.




Es complicado realizar un cálculo aproximado por la cantidad de dispositivos que se organizan «tirando» de horas extras de agentes tras su jornada habitual pero la gran mayoría, según fuentes policiales, suelen realizarse dentro de la franja nocturna. Así se hicieron las maratonianas jornadas de la pasada edición del Orgullo Gay, festivales de música como el Mad Cool y otros servicios.

Eso sí, el consistorio no debe todas las horas extras que han tenido que hacer los agentes, sino que algunas son permutables por horas libres, según el punto 8 del acuerdo actual de Policía del Ayuntamiento, que habla de las «gratificaciones por servicios extraordinarios». Este punto establece que «cuando por necesidades del servicio o por la realización de servicios extraordinarios debidamente autorizados, respetándose en todo caso la voluntad del funcionario, se requiera la realización de actuaciones operativas policiales fuera de la jornada y horario habituales, se compensará en tiempo de descanso o mediante la correspondiente gratificación económica según se establezca por la Dirección». Sin embargo, los agentes denuncian que no siempre se respeta eso de la «voluntad del funcionario» y ha habido «multitud de ocasiones» en las que no ha quedado más remedio que echar horas fuera de la jornada estipulada.

El problema de las horas extras, según fuentes policiales, es que la inmensa mayoría de las veces se realizan por falta de previsión en eventos que se conocen con bastante tiempo de antelación como para organizar un dispositivo adecuado con los funcionarios que tendrían que trabajar en su turno habitual de mañana, tarde o noche. Y lo hacen, aseguran las mismas fuentes, a sabiendas de que es un gasto que se podrían haber ahorrado y con la certeza de que tendrán problemas para pagarlas, como es el caso actual.


Además, el sindicato policial denuncia que también les deben la DPO (productividad por objetivos), que debía haberse abonado el pasado mes de julio o agosto, según CPPM. Estas deudas de la alcaldesa, Manuela Carmena, y su concejal de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, se producen en un escenario bastante convulso porque los últimos meses arrastran un clima de tensión entre los agentes y la cúpula política de este cuerpo policial (además del concejal están siendo muy cuestionados en su puesto el director general de la Policía, Andrés Serrano, y el Coordinador de Seguridad y Emergencias Daniel Vázquez). Esta animadversión entre sindicatos y responsables del Área de Seguridad se ha acentuado a raíz de la negociación del convenio colectivo y la famosa implantación de la jornada de 35 horas, como el resto de empleados municipales. Esa falta de comunicación ha quedado plasmada tras una fallida reunión para abordar el asunto y así se lo hizo saber el secretario general de CPPM, Francisco Torres, a Carmena en una carta remitida desde el sindicato. El motivo de la misiva, explica Torres en la misma, es transmitir «nuevamente» a la responsable del Ejecutivo municipal «una queja por el comportamiento que ha tenido el señor Vázquez Llorens –coordinador de Seguridad y Emergencias– en la reunión de la Mesa de Policía».