viernes, 7 de octubre de 2016

Los colillómetros de Carmena fracasan: los retira tras sólo tres meses de uso



Los colillómetros que el Consistorio de Manuela Carmena había instalado no han tenido el éxito esperado. El Ayuntamiento ha retirado el proyecto piloto que se había iniciado el pasado mes de mayo.

Tal como ha podido comprobar OKDIARIO, los colillómetros han sido desmontados de la puerta del Ayuntamiento en la calle Montalbán. Se trataba de un cenicero con dos compartimentos en el que al depositar la colilla ‘votabas’ por una de las dos opciones. La pregunta sobre “¿Qué prefieres este verano: playa o piscina?” ha sido la última. La primera fue una porra entre los dos finalistas de la Champions League (Real Madrid o Atlético de Madrid).



Posteriormente,  OKDIARIO adelantó una polémica encuesta que debían dilucidar los ceniceros de Carmena y que enfrentaba directamente a Ayuntamiento y Comunidad de Madrid. La pregunta daba a elegir el medio de transporte favorito de los fumadores: el Metro de Madrid (que depende de la Comunidad de Madrid con la presidenta Cifuentes) y los autobuses municipales de la EMT (que gestiona el Consistorio de Carmena).

La concejal del ramo Inés Sabanés confirmó que, ante la polémica pregunta, se decidió cambiar por una menos discutible. Por otra parte, otra de las controversias que han rodeado a este proyecto son las faltas de ortografía que una tras otra pregunta se incluían.

Este diario se ha puesto en contacto con el Consistorio y confirman que “los ‘colillómetros’ que se retiraron este jueves, el resultado de la última pregunta se dará en unos días; se evaluará su eficacia, y se decidirá si recontinúa con esta campaña o no”. Anteriormente en el Palacio de Cibeles, Sabanés que dijo que “lo importante es no tirar colillas al suelo y que da igual que vayan a la papelera o a los colillómetros”, evidenciando que no había una tasa de éxito desbordante.

Tal como contó este medio, los colillómetros no contaron con el beneplácito de los propios funcionarios de la concejalía de Medio Ambiente. En el colillómetro en su sede en la calle Montalbán, los propios funcionarios ‘trolearon’ la pregunta con etiquetas.
En cualquier caso, las colillas acababan en la papelera tradicional que había bajo el cenicero. Se trataba de una idea que Carmena adelantó en un desayuno informativo como una más de sus ocurrencias que caracterizan a su equipo de Gobierno que habían adaptado de otras ciudades europeas pero que en la capital madrileña no ha tenido el respaldo de los fumadores.