viernes, 2 de diciembre de 2016

Barcelona y Cádiz han reducido su gasto social tras convertirse en "ayuntamientos del cambio"


Barcelona y Cádiz, dos de los llamados "ayuntamientos del cambio", han reducido su presupuesto social en relación con 2015, según se desprende de un estudio realizado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales sobre el gasto social de los 350 municipios con más de 20.000 habitantes que hay en España.

La capital catalana, gobernada por Ada Colau desde 2015, ha reducido su presupuesto social un 11%, en tanto que Cádiz ha adelgazado sus partidas un 20% desde que la gestiona José María González Kichi, de Podemos. En Córdoba, donde en las últimas municipales el PSOE logró la Alcaldía por primera vez desde 1936 (en coalición con IU), ha menguado la cuantía un 12%.

Como la inversión social se ha contraído este año, son ciudades que no pueden alcanzar la excelencia, ya que incumplen uno de los requisitos esenciales para ello, según explica el informe: han recortado en servicios sociales.



Son dos ejemplos de los llamados "ayuntamientos del cambio" y han causado "sorpresa" a los impulsores del informe, que se nutre de los datos del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

El presidente de la Asociación, José Manuel Ramírez, que ha presentado el documento en rueda de prensa, acompañado por el coordinador del mismo, Gustavo García, ha reconocido que esperaban de tales consistorios una "sensibilidad mayor" hacia lo social, pero los datos han desmontado tal impresión, ha explicado.

De los municipios analizados, sólo 12 se pueden considerar "excelentes" en política social al destinar 100 euros o más por persona a sus servicios sociales. Entre ellos, únicamente tres capitales: Madrid, Zaragoza y Las Palmas de Gran Canaria. En la otra cara de la moneda, 37 municipios son catalogados de "pobres" en inversión social porque su promedio por persona y año no llega a los 36 euros.

Los requisitos que los expertos han ponderado para conceder la categoría de excelencia son: destinar 100 euros o más por habitante y por año a los servicios sociales, reforzar o conservar la cuantía de estas partidas en los presupuestos del presente ejercicio, rebasar en la materia el 10% del total de las cuentas del Consistorio y ser transparentes en la difusión de datos.

Si se juntan estos cuatro elementos, 12 municipios cuidan y dan prioridad a sus servicios sociales.

Además de las tres capitales, cabe destacar la aportación que a esta lista hacen Andalucía, pues cinco localidades se localizan en esta comunidad autónoma (Baza, Vélez-Málaga, San Juan de Aznalfarache, Linares y La Rinconada), y Cataluña, en donde se sitúan tres de los municipios excelentes en política social (Molins de Rei, Montcada i Reixac y Martorell). Completa este listado el Ayuntamiento de Miranda de Ebro, provincia de Burgos.

Los municipios más pobres
El reverso del informe lo constituye la lista de los 37 municipios catalogados como "pobres en servicios sociales". Pobres porque no se atienen a ninguno de los cuatro requisitos fijados, pero sobre todo porque la cuantía media de su inversión social no es que se quede cerca de los 50 euros por habitante y por año, es que no llega a los 36.

La Comunidad Valenciana y Madrid son las autonomías en las que se concentra un mayor número de municipios "pobres", incluidos algunos de los que disponen de renta más elevada según información de la propia Agencia Tributaria.

La localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón se queda en una inversión en servicios sociales por debajo de los 36 euros. Es uno de los diez municipios madrileños "pobres" en materia social (también figuran Aranjuez, Collado Villalba, Leganés, Torrejón de Ardoz, Galapagar, Ciempozuelos o Villaviciosa de Odón).

Hay más ciudades valencianas, en concreto 12, como L'Alfas del Pi, El Campello, Sant Vicent del Raspeig, Torrevieja, Alboraya o Bétera con exigua inversión social.

Excluidos 62 municipios de más de 20.000 habitantes porque los autores del informe no han podido cotejar los datos, entre otras razones porque no ofrecen información actualizada, la Asociación enumera, además, otras 116 ciudades que sí superan ese umbral de inversión de 36 euros por habitante, pero que no llegan a 50.

"Una relación de 116 ayuntamientos con una inversión tan escasa, que dudamos de su capacidad para prestar los servicios y las prestaciones más básicas a su ciudadanía", constata el documento expuesto hoy.

La Comunidad Valenciana y Madrid son también las autonomías con representación más numerosa en este grupo. Un total de 23 municipios, incluidos los "pobres", son madrileños, mientras que más de 30 son valencianos.

Para los redactores del informe, hay cuatro comunidades que sobresalen por la prioridad que a los servicios sociales dan sus municipios.

Castilla y León, Aragón, Navarra y País Vasco se caracterizan por tener gobiernos municipalistas, y no sólo por concederles relevancia política, sino también por facilitar una adecuada asignación de recursos, ha destacado García.


Por el lado opuesto está Extremadura. Teniendo en cuenta la oferta de sus servicios y los recursos disponibles, ninguna de las grandes ciudades extremeñas llega a los 50 euros de inversión por habitante, ha recordado Ramírez.