miércoles, 22 de febrero de 2017

Austria prohibirá el velo y la propaganda islamista


Islam, Burka, Velo, Austria, Euopa, RefugiadosEl Gobierno austríaco ha decidido prohibir el velo integral en los espacios públicos, la limitación del uso de símbolos religiosos entre funcionarios para garantizar la "neutralidad" del Estado y vetar determinadas campañas de proselitismo salafista.

"Creemos en una sociedad abierta que también está basada en la comunicación abierta: los velos integrales en los espacios públicos se oponen a eso y, por tanto, serán prohibidos", señala el texto de las medidas del Gobierno.

El ejecutivo entre socialdemócratas y conservadores se ha propuesto un amplio paquete de reformas en los 18 meses que quedan de legislatura, con medidas económicas, educativas, de seguridad y para favorecer la integración.


En Austria lidera las encuestas el Partido Liberal (FPÖ), que defiende políticas medidas más restrictivas respecto a la inmigración y ha criticado la llegada en los dos últimos años de 120.000 refugiados a un país de 8,7 millones de habitantes.

En esta república alpina viven unos 600.000 musulmanes, de los que la mayor comunidad son los de origen turco.

"El Estado tiene la obligación de actuar con neutralidad ideológica y religiosa. Entre policías uniformados, jueces y fiscales se debe asegurar que se respeta esa neutralidad en el ejercicio de sus funciones", señala el texto del Gobierno.

Al mismo tiempo, el Ejecutivo austríaco reforzará los cursos de alemán y de "valores" para los inmigrantes y prevé retirar ayudas públicas a quien no los atienda.

También se contempla la introducción de "un contrato de integración" y "una declaración de valores" con el compromiso de aceptar los principios presentes en la Constitución.

Asimismo, se indica la prohibición de "acciones de distribución y reclutamiento salafistas", sin precisar las actividades.

Las campañas de reparto del Corán por parte de representantes de la derecha alternativa, que hace lectura literal del libro sagrado musulmán, han despertado críticas en Austria y el FPÖ solicitó que se prohibieran.

El Gobierno austríaco también se compromete a reducir "masivamente" la inmigración, aunque sin precisar, y a aumentar las deportaciones de personas en situación irregular en el país.

Austria se ha propuesto para este año aceptar un máximo de 35.000 peticiones de asilo, un número que el partido conservador quiere reducir a la mitad.

Por último, se aumentan las prerrogativas de la policía para investigar y usar grabaciones de videocámaras en espacios públicos y amplia la posibilidad del uso de grilletes electrónicos para localizar a sospechosos potencialmente peligrosos.