jueves, 23 de marzo de 2017

Un alcalde francés, a juicio por criticar la inmigración masiva


Francia, Juzgado, Inmigración, Invasión, Un alcalde francés está siendo juzgado por incitación al odio tras denunciar el pasado año los estragos que está causando la inmigración masiva y el fracaso del multiculturalismo.

Robert Menard, regidor de la ciudad Béziers y respaldado por el Frente Nacional paso por los juzgados, denunciado por dos discursos que pronunció en 2016. El alcalde militó en las filas socialistas y es uno de los fundadores de Periodistas sin fronteras.

‘’En una clase del centro de mi ciudad, el 91% de los alumnos son musulmanes. Obviamente esto es un problema’’, dijo en una entrevista en el canal francés de noticias LCI el pasado septiembre.


El mismo mes durante el comienzo del curso escolar, Menard publicó un tuit en el que decía: ‘’Estas imágenes representan la más llamativa prueba del #GreatReplacement -el gran reemplazo- en marcha. Busquen las fotos antiguas de las clases’’. El ‘gran reemplazo’ es una frase acuñada por el escritor galo, Renaud Camus, referida al reemplazo de la identidad de la población francesa por la cultura de los inmigrantes. Este mismo autor ya fue sentenciado en 2014 por incitación al odio.

Si condenan al alcalde, se enfrenta a una multa de 1.800 euros y entrará en prisión si se niega a abonarlo. El fiscal ha asegurado que Menard presentó a los menores como ‘una carga para el Estado’’. ‘’Les redujo a su religión, sin tener en cuenta si eran franceses o no practicaban el islam’’, ha comentado el Ministerio Público a AFP.

Quería retratar la realidad gala
El alcalde ha negado las acusaciones del fiscal y ha dicho que su intención era hacer una fotografía de lo que está ocurriendo en las escuelas francesas. ‘’No es deseable para los niños o sus madres la existencia de escuelas ‘guetto’’, ha defendido.


‘’Es cierto que hace 25 años nuestras escuelas no estaban compuestas por los mismo alumnos que ahora’’, ha subrayado. La defensa de Menard ha solicitado al tribunal la absolución de su cliente para no ‘’condenar a muerte la libertad de expresión’’