viernes, 28 de julio de 2017

Podemos propone subir todos los grandes impuestos y disparar las cotizaciones para financiar su reforma de las pensiones


Podemos, populismo, pensiones, impuestos, gastos, recaudaciónNuevos impuestos, subidas en los ya existentes, disparar las cotizaciones (entre otras cosas, eliminando su tope máximo), derogar las reformas de 2011 y 2013, y facilitar la jubilación anticipada a partir de los 61 años. Éstas son las bases de la Proposición de Ley que Unidos Podemos ha presentado este miércoles en el Congreso de los Diputados para la reforma del sistema público de pensiones y que mantiene las líneas generales que la formación llevaba en su programa electoral en este tema. Es decir, prometen que habrá muchos más pensionistas, que se podrán jubilar antes y con prestaciones más elevadas; y para financiarlas, plantean todo un arsenal de nuevos impuestos e incremento de los costes laborales que recaería en los trabajadores españoles.

Pablo Iglesias ha dado a conocer la propuesta acompañado de diputados de su grupo como Yolanda Díaz o Aina Vidal, y del responsable económico de la formación, Nacho Álvarez. En una rueda de prensa en la Cámara Baja, el líder de Podemos ha apostado por "romper el dogma" de que la hucha de las pensiones se tiene que financiar con cotizaciones. Por eso, pide que se realice una reforma fiscal que aumente la recaudación, para que su financiación recaiga también en los Presupuestos Generales. En realidad, aunque su líder hable de "dogma" ésta es la parte menos novedosa de su propuesta. Porque la Seguridad Social ya se financia en parte con aportaciones del Estado; y también porque los demás partidos llevan (de forma más o menos explícita) la misma propuesta en sus programas.



Eso sí, en Podemos van un paso más allá y solicitan que, si es necesario, se creen nuevos impuestos para tal fin, aunque sin concretar cómo se haría, ni a qué tributos se refieren exactamente. En lo que sí ofrecen más detalle es en lo que tiene que ver con las cotizaciones sociales: la formación morada propone que se elimine el tope máximo (sin subir la prestación máxima a cambio), porque consideran que es "particularmente injusto y regresivo". El documento aboga textualmente por el "destope" de las cotizaciones "para recaudar 8.000 millones de euros" y por una subida de dos puntos de los tipos de cotización, de manera coyuntural, que calculan que aportaría otros 7.000 millones.


Tampoco es una novedad en el discurso de Podemos (ya estaba en el programa con el que se presentaron a las Elecciones Generales) pero hay que recordar que es una medida que supondría terminar de un plumazo con una de las bases del sistema, su contributividad y que dispararía los costes laborales de las empresas españolas, dañando gravemente su competitividad. Éste no es un tema menor: subir de esta manera las cotizaciones más altas alejaría a los trabajadores mejor cualificados de nuestra economía por la vía de reducir sus sueldos netos o subir de forma brusca lo que sus empresas pagan por ellos. Porque además hay que recordar que el destope sólo afecta a los sueldos más altos, pero la subida de dos puntos de las cotizaciones es para todos; y España ya es uno de los países de la UE con las cotizaciones sociales más elevadas.

En materia de impuestos, el texto presentado por Podemos dice lo siguiente:

"Modificar el Impuesto de Sociedades, potenciar los Impuestos sobre las rentas del capital financiero, la lucha contra el fraude, la creación de impuestos finalistas (por aumento demográfico, o contribución de solidaridad) para cubrir los déficits de la financiación contributiva, como se ha introducido en otros países, o un IVA social, modificar el IRPF y gravar más los tramos de rentas más altos son cuestiones a debatir. Un aumento de la presión fiscal de 1,2 puntos durante entre cinco y diez años permitiría recaudar 12.500 millones".

Es decir, lo que plantean en Podemos es subir los grandes impuestos existentes (IRPF, Sociedades, IVA) y además crear un puñado de nuevos tributos "finalistas", aunque no se explica en qué consistirían.

Además, el grupo de Pablo Iglesias pide también "derogar los aspectos más regresivos de las dos últimas grandes reformas del sistema de la Seguridad Social: la realizada por el Gobierno del PP en 2013 y la aprobada por el Gobierno del PSOE en 2011". Aquí sí hay una pequeña novedad, porque hasta hace unas semanas Podemos pedía derogar sin más ambas reformas. Ahora se quedan en "los aspectos más regresivos", aunque sin explicar a cuáles se refieren. Puede intuirse, por las propuestas que se han puesto sobre la mesa, que buena parte de los cambios paramétricos aprobados por el PSOE y que endurecían las condiciones de acceso al sistema podrían salvarse de la quema. En cualquier caso, hay que recordar que, según cálculos de Fedea, derogar estas dos reformas implicaría una subida del gasto equivalente a incrementar el IRPF un 70% para todos los contribuyentes.


Por último, el partido de extrema izquierda introduce "una medida novedosa e inédita", aseguran sus portavoces, en su propuesta: "Que, a partir de los 61 años, aquellas personas que hayan alcanzado el 100% de la pensión se puedan jubilar cuando lo deseen". En concreto, propone fijar en 65 la edad ordinaria de jubilación, pero permitir que se acceda a la misma a partir de los 61 años para aquellas personas que hayan alcanzado la pensión máxima (parece que lo que quiere decir con esto el partido morado es que pueda jubilarse a esta edad todo aquel trabajador que acumule los 35 años de cotizaciones requeridos para cobrar el 100% de su base). En esta misma línea, la formación también quiere recuperar la normativa previa a las reformas de 2011 y 2013 en lo que hace referencia a las jubilaciones anticipadas (hay que recordar que los requisitos de acceso a la misma y la penalización para los que solicitaban retirarse antes de la edad legal se han endurecido en los últimos años).