miércoles, 29 de noviembre de 2017

El golpe separatista hunde un 35% el comercio textil en Cataluña


COmercio, Cataluña, boicot, españa, independenciaEl recrudecimiento del golpe secesionista ha producido ya efectos palpables en la economía catalana. Y todos son negativos. Uno de los más sangrantes es el desplome de las ventas del comercio textil. Las empresas del sector vendieron en octubre un 35% menos que en el mismo mes del año anterior, según las estimaciones de la patronal nacional Acotex, que representa a 800 empresas, entre ellas gigantes como Inditex, El Corte Inglés, H&M o Grupo Cortefiel.

Esos datos, de los que informa Expansión, contrastan con los de septiembre. Un mes antes, el comercio textil catalán mantenía una tónica positiva, creciendo en el entorno del 1%. Sólo 30 días después, el panorama era desolador, por comparación.

El principal motivo de este desplome histórico es la crisis política, pero no es el único. El inesperado calor de octubre ha frenado la compra de ropa de abrigo, de manera que las ventas textiles han caído un 12,3% a nivel nacional. Sin embargo, el hundimiento registrado en Cataluña ha pesado mucho más que la climatología, según Eduardo Zamácola, presidente de Acotex. “Obviamente, el procés ha afectado al comercio textil catalán, pero también al comercio en general. La confianza del consumidor ha caído en toda España por la situación de octubre en Cataluña”, afirma. Así lo demuestra el baremo del Observatorio Cetelem. Si en septiembre, el 17,3% de los españoles creía que la situación iba a empeorar en los próximos meses, en octubre este porcentaje se elevó con fuerza, hasta el 26%.


El último barómetro de Acotex determinó que las ventas del sector crecieron un 1,4% en el mes de septiembre, dejando el acumulado anual en positivo (+ 1,2%). Hace sólo un año, las caídas superaban el 6%. La tendencia había cambiado. En su último informe, la patronal textil aseguraba: “Confiamos que en lo que queda de año siga una línea alcista, se recuperen las ventas y cerrar el año con un ligero incremento de las ventas entre el 1% y el 2%”. Esa mejoría se ha roto por completo en septiembre. “El efecto catalán no ayuda en absoluto a la recuperación del sector textil”, se queja Zamácola. “Si justo cuando salíamos de la crisis viene este gran problema, es una puntilla bastante importante”, agrega.

Ahora las perspectivas del sector son negativas: “En Cataluña quedan muchas cosas por pasar, y se van a ver afectados tanto el consumo como la creación de puestos de trabajo”, alerta Zamácola. “La cosa va a ir a peor; la gente no tiene cuerpo para comprar, porque la preocupación mina el ánimo”, se lamenta.

¿Qué ocurrió en octubre para que los consumidores dejaran de comprar en las tiendas de moda? En primer lugar, las manifestaciones y la tensión que se produjo en las calles de las ciudades catalanes durante los días 1, 10 o 27 de octubre alejaron a los compradores locales, que pospusieron sus adquisiciones. En segundo lugar, la mayoría de los catalanes -y de los españoles- estaba a esas horas pegada al televisor, o participando esporádicamente en algunas de las concentraciones que se han sucedido, no sólo a favor de la independencia. “Ni quienes celebran ni quienes se cabrean compran”, resume Zamácola.

En tercer lugar, el turismo se frenó en octubre, por la incertidumbre política. Esto lastró las compras. “Los días más tensos en Cataluña hubo tiendas que facturaron cero euros por primera vez en sus vidas”, explica el presidente de Acotex.

En cuarto, “ha habido cierto boicot” contra el consumo. “No son pocos los comerciantes que nos han contado que quienes entraban en sus tiendas durante los días de manifestaciones sufrían abucheos desde fuera, porque en vez de consumiendo deberán estar en otra cosa, en el procés”, relata Zamácola. “Esos compradores no volvieron a entrar en ninguna otra tienda esos días”. Eso ha ocurrido en establecimientos internacionales de renombre, “¡no digamos ya en el caso de una empresa española no referenciada en Cataluña!”, asevera.


La campaña contra el comercio no ha acabado. Ahora ERC ha pedido que hasta no salgan de la cárcel los políticos presos no se enciendan las luces de Navidad, que está demostrado que aumenta las ventas.