lunes, 22 de enero de 2018

Ciudadanos beneficiará al independentismo al negar grupo parlamentario al PP


Ciudadanos, PP, grupo parlamentario, independentismo, parlamento, partido popularCiudadanos no hace un buen negocio al negarse a prestar un diputado al PP para que pueda formar grupo propio en el Parlamento de Cataluña. Con el Reglamento de la Cámara en la mano, se pone en evidencia que esta decisión tendrá unos efectos políticos ventajosos principalmente para el tándem independentista que forman JxCat y ERC.

Ambas fuerzas, pese a no contar por sí solas con la mayoría absoluta de los escaños del Pleno, impondrán sus votos sin necesidad siquiera de tener el respaldo de la CUP en todas las comisiones parlamentarias; podrán sortear con facilidad la creación de comisiones de investigación y superarán, gracias a su afinidad con los antisistema y también con los comunes, la capacidad de iniciativa del bloque constitucionalista. "Se perderá potencia de voz para hacer frente al secesionismo", alertan desde el PP rechazando de plano que su aspiración a formar grupo propio responda a intereses económicos.



Hoy es el último día para que Cs reconsidere la primera respuesta negativa que ha dado a los populares. De mantenerse su posición, los cuatro electos del PP pasarán a formar parte del Grupo Mixto junto a la CUP, que tampoco logró los cinco escaños necesarios para poder constituir grupo por sí mismos. Dentro del Mixto podrán constituirse como subgrupo pero tendrán que repartirse la presencia en las comisiones con la CUP; verán reducida a la mitad su participación en las sesiones de control al Govern; no podrán formar parte de la Diputación Permanente y se rebajará su cupo de presentación de interpelaciones y mociones. En definitiva, el bloque constitucional perderá fuerza favoreciendo así el protagonismo de los dos grupos secesionistas.

De acuerdo con el Reglamento del Parlament, un buen número de iniciativas requieren de la firma de dos grupos parlamentarios e incluso tres. Los populares argumentan que, sin ellos, Ciudadanos estaría siempre condicionado por la necesidad de contar con el PSC o, de manera muy improbable, con los comunes, e incluso con ambos para los casos en los que se necesita la firma de hasta tres grupos.

Esto sería así para solicitar la convocatoria de un pleno, de la Diputación Permanente o de una comisión; plantear la celebración de plenos de debates generales; pedir la alteración del orden del día; proponer la creación o disolución de comisiones legislativas; ejercer la iniciativa de reforma estatutaria o su retirada; solicitar votación secreta o encargar informes a la Sindicatura de Cuentas. Todas estas iniciativas necesitan ser suscritas por dos grupos.

Aunque el artículo 30.3 del Reglamento señala que los subgrupos pueden suscribir los procedimientos que presente un grupo, no aclara que el Mixto tenga los mismos derechos que el resto si no está integrado como mínimo por cinco diputados, algo que sucederá si finalmente la CUP sí logra constituirse por su cuenta gracias a la cesión de un diputado por parte de alguna de las formaciones independentistas.

Además, para proponer la creación obligatoria de una comisión de investigación o plantear propuestas alternativas a la presentación por parte del Parlament de recursos de inconstitucionalidad se requiere la firma de tres grupos, algo que a todas luces a Cs le resultará difícil conseguir sin la concurrencia del PP.


Los populares mantienen que la cesión de un diputado para poder formar grupo propio tiene el mismo aval y la misma legitimidad que los dos miembros de Cs que forman parte de la Mesa del Congreso (la vicepresidencia primera y la secretaría cuarta) gracias a los votos del PP puesto que ambos puestos no les correspondían por número de escaños.