miércoles, 14 de febrero de 2018

Carmena celebra el Año Nuevo Chino tras vetar las festividades católicas



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El Ayuntamiento de Madrid ha llenado las calles de la ciudad con carteles en los que felicita el Año Nuevo Chino y ha anunciado actividades del 9 al 28 de febrero para celebrar esta fiesta de la minoría china.

Según fuentes municipales, habrá conciertos, talleres, pasacalles y rutas gastronómicas dado que la celebración del Año Nuevo Chino “se ha convertido en uno de los eventos más esperados en la capital”.

Ahora Madrid ya participó el pasado mes de mayo en la celebración de la fiesta del Ramadán y aseguró que era “una oportunidad para unir lazos y luchar contra la islamofobia” -el concejal de Seguridad, Javier Barbero, presente en el acto, tildó al Islam de “religión de paz” que busca el “encuentro”-.



Estas decisiones contrastan con el veto a la comunidad católica desde que la coalición llegó al Palacio de Cibeles en 2015.

La pasada Navidad, el Consistorio no permitió colocar un Belén en la Puerta de Alcalá, una tradición que conmemora el Nacimiento de Jesús, porque “no todos los madrileños son cristianos” y no felicitó esa fiesta. En este sentido, aprobó una iluminación navideña que también valdría para el Carnaval o el Orgullo Gay.

Además, ningún dirigente hizo acto de presencia en las procesiones de Semana Santa -cuyo presupuesto el pasado año fue de 175.000 euros, solo 25.000 euros más que el de la celebración islámica, pese al gran porcentaje de católicos que hay en Madrid-.

Cabe recordar que la alcaldesa, Manuela Carmena, mantiene como portavoz del Consistorio a Rita Maestre, juzgada por el asalto en 2011 a la capilla del campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) semidesnuda y al grito de “vamos a quemar la conferencia episcopal”, “menos rosarios y más bolas chinas” y “contra el Vaticano poder clitoriano” y como edil a Carlos Sánchez Mato, que llamó “gentuza” a los seguidores del “Yo voy a misa”, un movimiento surgido después de que Podemos solicitara la supresión de la retransmisión de la misa en la televisión pública.