jueves, 28 de junio de 2018

Policías, sobre la política migratoria de Sánchez: ‘Es un enorme error’



Pedro Sánchez, Inmigración, inmigrantes, invasiónLa Unión Federal de Policía (UFP) ha criticado que el Gobierno de Pedro Sánchez “abra los puertos a las mafias” con la ayuda prestada al barco Aquarius y ha recordado que no están dispuestos “a pagar los platos rotos” de nuevo, como ocurrió en 2001 con el Ejecutivo de José María Aznar y luego en 2005 con el de José Luis Rodríguez Zapatero.

“Si bien es cierto que la humanidad se ha creado a través de corrientes migratorias, nunca se ha tenido un escenario como el actual, donde más de 1 millón de subsaharianos esperan en la costa de Libia para alcanzar Europa y se calcula que otros 50 millones harían lo mismo cuando dispusieran de los fondos suficientes para pagar a las mafias nigerianas y libias.

Desde UFP consideramos de “buenismo irresponsable” y de “enorme error” político y geoestratégico las últimas decisiones del Gobierno de España, ya que se envía un claro mensaje: “Desde que Italia ha cerrado sus puertos, la única ruta es la española”.



Desde UFP calificamos de “demagogia” y del más barato “uso de marketing político” la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de habilitar el puerto de Valencia, con rueda de prensa incluida, para recibir a 629 inmigrantes irregulares que se encontraban deambulando en aguas italianas, cuando sin embargo, este mismo fin de semana, han alcanzado las costas andaluzas más de 1.500 subsaharianos que ni siquiera han recibido la más mínima atención sanitaria o revisión médica básica para detectar enfermedades tropicales contagiosas, ni dotar de simples mascarillas, guantes o vacunas a los funcionarios encargados de su custodia, a la vez que han sido trasladados en autobuses desde Almería hasta San Sebastián para ser abandonados en la estación de autobuses de esta ciudad, al objeto de favorecer que se dirijan a Francia.

Andalucía, colapsada
Tal es el nivel de colapso de los CIEs y de las brigadas de extranjería y documentación de la Policía Nacional española, que un refuerzo enorme de personal policial no alcanzaría ni para poder ejecutar el 5% de las devoluciones y expulsiones. Y lo que habitualmente se hace es abrir miles de expedientes de expulsión, que casi nunca se ejecutan, para dejar en libertad a los irregulares con la esperanza de que se marchen por sus propios medios a otros países de Europa.

Las mafias conocen el punto de rescate
En primer lugar, cabe recordar que las mafias nigerianas y libias, apoyadas por mercenarios sudaneses, que se dedican al tráfico ilegal de seres humanos desde el Sahel hasta Europa cobran a los inmigrantes subsaharianos por dos tramos (unos 2.000 euros por cada uno). El primero, desde los países del Sahel hasta los puertos de Libia y el segundo tramo, desde los puertos de Libia hasta puerto europeo.

En este segundo tramo, las mafias les cobran por trasladarlos en buque agua adentro, justo hasta el punto indicado en el GPS donde saben que son interceptados por las armadas occidentales y remolcados hasta Europa. Es decir, que nuestras armadas o guardas costeras hacen la última parte de un trayecto que ya han cobrado las mafias.

No los ‘rescatamos’, los ‘traemos’
En segundo lugar, hay que ser conscientes de que no se trata de un “rescate”. Ya que un recate es cuando se produce un incidente ajeno a la voluntad de sus ocupantes (avería en alta mar, naufragio, accidente climatológico o por causas ajenas a la tripulación o pasaje). Sin embargo, a lo que nos enfrentamos es a algo que ellos mismos provocan y desean. Por tanto, las armadas europeas no estamos “rescatando”, lo que estamos haciendo es “trayendo a Europa”, que es lo que ellos quieren.

No son ‘refugiados’, sino ‘inmigrantes irregulares’
En tercer lugar, el pasaje del buque Aquarius no está compuesto por refugiados, ya
que no proceden de países en conflicto armado, sino que son inmigrantes
irregulares. De hecho, antes de llegar han pasado por varios países donde
podrían haber pedido refugio y no lo han hecho.

Se repiten los mismos errores
Por todo esto, nosotros los policías no queremos volver a pagar los platos
rotos cometidos por los gobiernos de José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, cuando en los años 2001 y 2005 realizaron sendos procesos de regularización extraordinarios de inmigrantes, tan mal planificados que produjeron efectos llamada de inmigración irregular.

El primer proceso (2001) produjo un efecto llamada de más de seiscientos mil ciudadanos procedentes de Suramérica (Ecuador y Colombia principalmente) y el segundo (2005) produjo la llegada de más de un millón de irregulares procedentes de Rumanía, Bulgaria (vía pirineos) y África Subsahariana (vía Marruecos y Mauritania), y donde además el Gobierno tuvo que desplegar al Ejército en las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla ante las avalanchas masivas y continuadas de subsaharianos que no se frenaron hasta que en el mes de octubre de 2005 la UE empezó a pagar a Marruecos los fondos correspondientes del “Plan África” y milagrosamente se acabaron las avalanchas”.

UFP cuestiona la política migratoria europea y se muestra comprensible ante la decisión de Italia de cerrar sus puertos. La inestabilidad en los países que abandonan los migrantes y el anuncio, además, de retirar las concertinas, convierte a España “en la única ruta posible de entrada a Europa, situación que pone a Marruecos en un brete”, por ser el vecino del sur el país de tránsito para acceder al Viejo Continente.