martes, 7 de agosto de 2018

Pedro Sánchez coloca a sus afines en la gestión de las empresas públicas


Pedro Sánchez, gestión, empresas, públicas, afines, coloca, enchufismoEn marzo de 2015, el hoy presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prometía en Santander que él daría forma a "la España que puso fin a la impunidad de las élites financieras, que echó el candado a las puertas giratorias". El compromiso, que ya había expuesto con anterioridad y que repitió en numerosas ocasiones posteriormente, lo llevó incluso a enfrentarse con Felipe González, aunque con el tiempo fue matizando levemente su posición. En todo caso, lo que siempre mantuvo fue un tono crítico con el hecho de que las empresas contratasen a políticos para sus consejos, con lo que coloquialmente se denomina colocar, y con el pago de favores recibidos con puestos atractivos y bien remunerados. Y sin embargo, eso es precisamente lo que está haciendo ahora.
Desde que la moción de censura contra Mariano Rajoy prosperó y Sánchez se convirtió en el séptimo presidente de la Democracia, el goteo de nombramientos en empresas públicas ha sido incesante.Tanto, que en apenas dos meses ya se ha deshecho de la herencia del PP en las compañías de capital público, y ha ubicado en estos codiciados sillones a personas cercanas a él mismo o a miembros de su Ejecutivo.




El mayor premio, al menos en términos de remuneración, ha sido para Jordi Sevilla. El ex ministro de Administraciones Públicas formó parte del equipo de Sánchez y, aunque tras el fiasco inicial de su candidatura se alejó de la política y se incorporó a la consultora Llorente y Cuenca como vicepresidente, ambas partes mantuvieron el contacto hasta el punto de que Sevilla fue una de las opciones para ocupar un Ministerio económico. Finalmente, Sánchez ha preferido ponerle al frente de Red Eléctrica España (REE), en donde se embolsará un sueldo anual bruto superior al medio millón de euros. Para contextualizar lo abultado de este salario basta con observar que, según los datos del Portal de la Transparencia, el presidente del Gobierno cobró el pasado año 79.795 euros o, lo que es lo mismo, casi siete veces menos.
Sustituirá en el cargo a José Folgado, que antes de ser elegido como presidente de REE fue secretario de Estado durante el mandato de José María Aznar, diputado del PP en dos legislaturas y alcalde de Tres Cantos entre 2007 y 2012, esto es, que al igual que Sevilla fue un político al que su partido colocó en uno de los puestos mejor pagados de la Administración.



Tampoco están nada mal retribuidas las presidencias de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y de Loterías y Apuestas del Estado, que serán ocupadas por Vicente Fernández y Jesús Huerta, respectivamente. Ambos proceden de la Junta de Andalucía, en donde colaboraron con la ministra de Hacienda, María José Montero, y en sus nuevas funciones percibirán más de 200.000 euros brutos al año cada uno.



Por encima de esa misma cifra estará también Fernando Salazar, presidente de Cesce, y José Vicente Berlanga, que es sin duda uno de los nombramientos más sorprendentes. Funcionario de carrera de la Generalitat Valencia y cercano al ministro de Fomento, José Luis Ábalos, Berlanga es Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, formación que podría no ser la más adecuada para ocupar la presidencia de la Empresa Nacional de Uranio-Industrias Avanzadas (Enusa). A diferencia de Sevilla, no dará relevo a otro político sino que ocupará el puesto de José Luis González Martínez, un ingeniero industrial con especialidad en Técnicas Energéticas que dirigía Enusa desde 1997. La formación y experiencia del responsable saliente hace que esta nombramientos sea, si cabe, todavía más llamativo.



Otras dos designaciones de marcado carácter político, y que bien podrían ser sendos agradecimientos por los servicios prestados, son los de Juan Manuel Serrano y Óscar López. El primero fue el jefe de Gabinete de Sánchez y uno de sus colaboradores más estrechos hasta la llegada de Iván Redondo, quien a la postre se convertiría en responsable directo del ascenso de Sánchez a La Moncloa. A cambio de haber sido relegado, Serrano ha recibido la presidencia de Correos, puesto que incluye una remuneración anual bruta de unos 190.000 euros.



Por su parte, López es ya el presidente-consejero de Paradores Turísticos y su sueldo asciende a 180.000 euros. Antes de ser agraciado con esta responsabilidad, el político fue secretario general del PSOE de Castilla y León, secretario de Organización del partido con Alfredo Pérez Rubalcaba y portavoz del Grupo Socialista en el Senado entre 2015 y 2016.



Como el pago de una cuota política se podría entender, asimismo, la elección de José Luis Navarro para dirigir Enresa (Empresa Nacional de Residuos Radioactivos, S.A.). Llega desde la consejería de Economía de Extremadura, tendrá un sueldo de 160.000 euros y el propio presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, reconoció que quería a un extremeño en ese puesto. Pero es que, además, Navarro trabajó durante un largo periodo en Endesa, compañía que cuenta con evidentes intereses en el ámbito nuclear.



Entre los nombramientos también hay elecciones que, por supuesto, han sido reconocidas por todas las partes como idóneas. Un ejemplo podría ser el de Fernando Garea, que será al presidente de la Agencia EFE y que recibió el apoyo del conjunto de las fuerzas políticas, o incluso el de Rosa María Mateo, que tras muchas propuestas fallidas ha sido designada administradora provisional de RTVE hasta que se resuelva el concurso público que ya se ha convocado.



Poca presencia femenina

Mateo, además, es una de las pocas mujeres que va a ocupar uno de los codiciados asientos en las empresas públicas -o en las que el Estado tiene una participación relevante-. Y es que si bien el equipo de Gobierno que confeccionó Pedro Sánchez destacó, entre otros aspectos, por contar con más mujeres que hombres, en lo que a los puestos con los salarios más altos se refiere la presencia masculina es claramente superior. Aun así, esta escasa presencia femenina incluye a la primera mujer que presidirá Adif, Isabel Pardo de Vera, o la primera también que estará al frente de Navantia, Susana Sarriá, y a la primera presidenta de Puertos del Estado, María Ornella Chacón.